Cuarto encuentro en casa para el Villarreal y nuevo tropiezo. De los doce puntos jugados como local, el conjunto amarillo ya ha dejado volar siete. Además, la sensación que dejó el equipo ayer entre los aficionados fue idéntica a la experimentada semanas anteriores frente el Recreativo, Zaragoza y Espanyol.

El entrenador amarillo, Manuel Pellegrini, reconoció está circunstancia. "Todos los partidos en casa hasta la fecha han sido similares. Nuestros rivales llegan y se encierran atrás. Hemos tenido control de balón, pero sin creatividad para superar al adversario", afirmó el chileno.

El poco acierto cara a puerta de los jugadores amarillos es otro factor que preocupa al preparador de los villarrealenses, que observa como las llegadas al área rival no finalizan en gol. "La cantidad de aproximaciones y ocasiones determina que llegamos, pero a la hora de la definición nos falta algo", comentó el técnico amarillo.

Al respecto, el Ingeniero incidió destacando que "pese a dominar, el equipo siente impotencia futbolística porque el juego es bueno, pero el resultado no llega. Y eso a la larga, nos preocupa a todos".

CANTERACuando peor se presentaba el encuentro, dos jugadores de la cantera, Marcos y Jonathan, fueron los encargados de dar un nuevo brío al juego amarillo, gracias a su movilidad y descaro. "Valoro el funcionamiento de los jugadores, el rendimiento, no el contrato o lo que cobran", señaló el chileno.

Al ser interrogado por los problemas que persiguen al juego del Villarreal, no quiso detenerse en analizar a ningún jugador en especial. "Los rendimientos individuales no me gusta analizarlos, el funcionamiento del equipo, tanto en defensa como en ataque, depende de los once futbolistas", destacó.

Pero para el entrenador del Submarino, la gran preocupación es la gran cantidad de jugadores con problemas físicos con los que se ha encontrado desde el principio de Liga. "Tenemos varios lesionados y muchos en la misma demarcación, pero no veo solucion a corto plazo, ante el plantel corto con el que contamos", subrayó.