No hay semana medianamente tranquila en el seno del Real Madrid. Esta iba camino de serlo, pero Míchel Salgado, uno de los jugadores con más peso en el vestuario, salió ayer a la palestra para criticar el ostracismo de Beckham, Ronaldo y Cassano, acentuando la fractura que existe en la plantilla blanca.

El lateral derecho, que ha sido señalado como uno de los jugadores que abandonarán el club al final de esta temporada, ya señaló, el pasado verano, la importancia de alcanzar la estabilidad necesaria en la entidad para el éxito deportivo. Cinco meses después, Salgado admitió que no se ha conseguido. "Lo primero que había que solucionar es lo de arriba, la presidencia y la dirección. Las aguas no se han calmado: dentro de nada va a haber problemas, y eso crea intranquilidad en el club. Es lo principal a arreglar", dijo.

El gallego, defendió a Ronaldo, Beckham y Cassano, al afirmar que "no es bueno para la plantilla tener a tres jugadores fuera". "Son futbolistas del Real Madrid --prosiguió-- y nos pueden ayudar a cumplir nuestro objetivo, que es el de ganar títulos. El entrenador decide quién juega más y quién menos; pero dejar a tres o cuatro jugadores fuera antes de tiempo, a cinco meses de que acabe la competición, no es bueno para la plantilla", opinó.

PIDE CORDURA Después de las polémicas declaraciones del presidente, Ramón Calderón, Salgado manifestó que el vestuario blanco se sintió solo. "Siempre es más fácil culpar a los jugadores. En algún momento nos hemos sentido solos, pero todo quedó zanjado con el mensaje de Raúl. Por encima de todo --matizó--, queremos que prime la cordura en el club", explicó el defensa.

Salgado definió su relación con Capello de "profesional". Además, dijo que no se molestó cuando, en Mallorca, jugó el canterano Torres en vez de él en el lugar de Sergio Ramos: "Son decisiones técnicas. Que me deje en el banquillo no es una limpia. El entrenador decide quién juega y yo sigo entrenando a tope".

Sobre la posible marcha de Ronaldo al Milán, Salgado dijo que se sentirá triste en el caso de que cristalice. No obstante, pidió una salida digna para el brasileño: "Es de los mejores del mundo, pero es la ley del fútbol. Me entristecería si se va, pero si ve oportuno que es su mejor salida y que será feliz, lo acepto. Se podía hacer de una manera mejor para la gente que lleva más años, pero el fútbol es realista, no justo o injusto".