Para el presidente de un club de fútbol debe de ser muy difícil admitir que la entidad que dirige puede desaparecer. Sin embargo, esos son los términos en los que se expresa Ignacio Ferrer, el máximo mandatario del Club Deportivo Burriana. "Peligra la existencia del club si el Ayuntamiento no cambia su planteamiento y, finalmente, decide no ayudarnos", asevera Ignacio Ferrer.

Son palabras duras, pero que reflejan la cruda realidad del equipo. El Ayuntamiento de la localidad ha decidido no continuar aportando la ayuda que cada año daba al club y, por tanto, la continuidad del Burriana está ahora mismo en el aire ya que la entidad tiene un presupuesto que ronda los 120.000 euros, de los cuales, el consistorio aportaba 60.000. Es decir, que la mitad del dinero que manejaba anualmente el conjunto procedía de las arcas municipales y, desde el Ayuntamiento, han decidido poner punto y final a esa colaboración.

Para más inri, esta situación parece no tener marcha atrás. Más bien todo lo contrario. De hecho, el consistorio pidió a los responsables del Club Deportivo Burriana las llaves del campo de San Fernando y, sin embargo, la junta directiva, con Ignacio Ferrer al frente, ha respondido por escrito que devolverán las llaves "cuando el Ayuntamiento nos pague todo lo que nos debe".

En cualquier caso, y para intentar salvar al equipo, sus máximos dirigentes van a convocar una junta general extraordinaria lo antes posible para pedir todo el apoyo posible, tanto en lo moral como en lo económico, a los socios de la entidad y también al resto de vecinos de la población. Lo que se pretende es conseguir ese capital que, en otras circunstancias, hubiera aportado el Ayuntamiento de Burriana.

CUATRO EQUIPOS Lo más curioso del caso es que los cuatro equipos con los que cuenta el Club Deportivo Burriana (dos juveniles, un amateur y el primer equipo, que está en Regional Preferente) ya han sido presentados, como si nada ocurriera. Pero nada más lejos de la realidad, estos equipos se pueden ver desmantelados en un breve espacio de tiempo si el Ayuntamiento no decide cambiar su postura de no aportar los 60.000 euros al club, o bien, si la junta directiva y los socios no consiguen por otros cauces esa cantidad que haría posible que siga existiendo el Burriana.

Sea como sea, la batalla abierta entre el Ayuntamiento y el Club Deportivo Burriana es, al menos de momento, una brecha insalvable que es bastante probable que pueda dejar al municipio sin su equipo de fútbol representativo, acabando con, nada menos, que 84 años de historia.