El Club Deportivo Burriana ha regateado a la desaparición. Finalmente, el club celeste seguirá compitiendo, después de las decisiones tomadas ayer antes y durante la nueva asamblea.

La oposición a la junta directiva que encabezaba Ignacio Ferrer, provocó que éste aceptara presentar la dimisión. Una nueva junta gestora, que está liderada por Francisco Gascó y cuenta con el respaldo del Ayuntamiento (la concejala de Deportes, Mercedes Giménez, ha dado el beneplácito), toma las riendas del Burriana.

También se acordó que el presidente saliente se hará cargo de las deudas contraídas durante su estancia en la entidad, pero no así del agujero de 8.500 euros que se encontró a su llegada al club. No obstante, se ha acordado con la federación valenciana que ese déficit será satisfecho en un plazo máximo de un mes y medio.

No obstante, la crisis institucional vivida en la capital de La Plana Baixa ha dejado una víctima por el camino. Mientras el primer conjunto celeste y el fútbol base seguirán adelante, no ha corrido la misma suerte el Burriana B, que no estará en la parrilla de salida en Primera Regional. El C. D. Burriana se nutrirá ahora del Ciudad de Burriana (Segunda Regional) y del club Salesianos.