Tan solo media décima separaba a Fernando Alonso, Lewis Hamilton, Felipe Massa y Kimi Raikkonen en la segunda manga de la crono. Los cuatro aspirantes a la pole y al triunfo se la jugaban en la Q-3 definitiva sin espacio para el más mínimo error. Massa y Hamilton completaron una vuelta impecable. Por eso hoy arrancan en la primera línea. Fallaron Raikkonen y Alonso y el castigo es salir en la segunda línea. Cincuenta y ocho vueltas determinarán el vencedor del Gran Premio de Turquía (14.00 horas, TV3 y Tele 5) pero el bicampeón lo tiene más difícil que nadie. Arranca cuarto y por el lado más sucio.

"Todo estaba muy apretado y por eso ha sido fantástico conseguir la pole", proclamó un eufórico Massa. Es su quinta pole, "la mejor manera posible de encarar la carrera". Y tanto. Con los neumáticos iguales para todos los equipos, las estrategias ofrecen pocas sorpresas esta temporada. Vuelta arriba o abajo, los Ferrari y los McLaren eligen casi la misma carga de gasolina, las mismas vueltas para las paradas. No parece que en Istambul Park vaya a ser diferente, así que salir primero es una ventaja clara: en las 11 carreras, ha ganado en 7 ocasiones quien salía en primera posición. Suficiente para justificar la felicidad del brasileño.

PETICIÓN DE ALONSO Feliz se mostró también Lewis Hamilton. "No fue una vuelta perfecta. Cometí un pequeño error y eso me costó la pole, pero salir en primera línea es fantástico". A esa felicidad ayuda obviamente que su gran rival, Fernando Alonso, partirá cuarto. Fue el único de los cuatro protagonistas que se decidió a montar el compuesto duro de neumático para el último intento de vuelta rápida.

"Lo pedí yo en la radio, pero es que ese era el plan. Antes de empezar la crono ya sabemos qué neumáticos vamos a utilizar en cada crono y estaba programado usar los duros en la crono 3 al final. Me volvieron a preguntar cuál era mi decisión (Hamilton había montado anteriormente los blandos), yo dije que creía que los duros eran lo mejor y volví a poner los duros".

Alonso perdió dos décimas en el primer sector que ya no recuperó. "La vuelta no salió del todo bien. Quizá desgasté las ruedas demasiado en la vuelta de calentamiento. Cuando salí del pit stop me dijeron que tenía seis segundos de margen y por tanto tuve que tirar a tope toda la vuelta y los neumáticos no estaban quizá tan nuevos". El asturiano salió muy presionado. "Tenía a Rosberg parado en la última curva de la vuelta que salía, y solo con seis segundos no podía esperar mucho por él, vamos, que se me complicó todo y no empecé la vuelta con todo al cien por cien".

IGUAL PARA LOS DOS Alonso, que ayer apareció afeitado --"me lo pidió mi abuela, así que no había más que hablar"-- cree que la victoria "no es imposible. Este es un circuito donde es posible adelantar", dijo sabiendo que, con sus tres grandes rivales por delante, deberá de protagonizar otra de sus gestas para ganar. Y eso que desde este GP, Hamilton y él "pueden elegir su propia estrategia", según confirmó Dennis. De hecho, McLaren desplegó dos puestos --todo los equipos tienen solo uno-- para efectuar el cambio de neumáticos a sus dos pilotos. Lo nunca visto.

La elección libre de estrategia era una de las reivindicaciones de Alonso. Ya la tiene. También un regalo del equipo --una miniatura del Mercedes W196 de 1954 que pilotaban Juan Manuel Fangio y Sterling Moss-- al cumplir su gran premio número 100. "Si pesa lo suficiente puedes lanzárnoslo", bromeó Dennis al hacerle entrega de la flecha de plata.

El jefe ha tomado el camino del humor para dulcificar la férrea disciplina que ha impuesto a sus dos pilotos en su intento de controlar la situación. Los modales también se han variado. El motorhome de McLaren es ahora un continuo estrechar de manos, palmaditas en la espalda y saludos entre la dirección del equipo, el grupo de Hamilton y el de Alonso. Todo al estilo Dennis.