El Real Madrid perdió ante la Roma su condición de invicto en el Olímpico romano, donde hasta ahora nunca había caído, desaprovechando, como el pasado sábado, ir pronto con ventaja en el marcador, el no saber machacar al rival, y ahora debe apelar al espíritu del Santiago Bernabéu para remontar y pasar turno.

Para fortuna del Real Madrid, pronto apareció el holandés Robben, que estuvo muy inspirado y con ganas, y él sólo se encargó de amargar la noche a la defensa romanista. De una internada suya por banda izquierda nació el 0-1, al dar un hábil pase al centro sobre Guti, cuyo disparo en semifallo lo arregló Raúl, muy listo ante Mexes, para enviar a la red.

Justo en el mejor momento madridista, la Roma logró la igualada. Mancini envió un centro pasado, que Gago despejó mal, ante una posible falta de Totti, y el balón llegó a Pizarro que, dentro del área, golpeó duro y estableció, tras tocar en Sergio Ramos, el empate a uno.

La igualada dio nuevos bríos a la Roma, si bien el Madrid no perdió la compostura, siguió con su partido serio, donde tan solo un muy vigilado Guti no lució lo habitual ante la buena labor de De Rossi, el mejor de su equipo.

La segunda mitad siguió teniendo a un Real Madrid más entonado. Tras unos buenos minutos madridistas, Totti volvió por sus fueros en el 57 al dar un preciso pase interior para que Mancini se colara ante Cannavaro, eludiera la salida de Casillas y pusiera el 2-1 en el marcador.

Schuster se decidió a hacer un doble cambio, dando entrada a Drenthe y Baptista, en busca de fuerza y penetración por la banda. Y estuvo muy cerca de darle pronto sus frutos, pues una internada de Drenthe, en el primer balón que jugaba, mandó el balón sobre Van Nistelrooy que envió al palo derecho (min. 80).

Apenas dos minutos después, fue Baptista quien tuvo la igualada, tras un balón que le dejó muerto con el pecho Raúl, pero el brasileño disparó alto. El gol de Raúl puede valer su peso en oro, pues le sirve al Real Madrid un 1-0; pero ojo, el conjunto de Roma juega mejor a domicilio.