Ronaldinho parece haberse acostumbrado a su nuevo rol en el equipo, en el que ha pasado de ser titular indiscutible a no entrar en algunas convocatorias por culpa del sistema de rotaciones de Frank Rijkaard al que defendió ayer pese haberle dejado fuera del último, ante el Valencia.

"Las rotaciones son una cosa normal en un grupo de jugadores con tanta calidad. El entrenador las hace para que todos estemos bien físicamente y contentos", argumentó Ronaldinho.

El mediapunta azulgrana hacía medio año que no comparecía ante los medios de comunicación y lo hizo ayer ante una gran expectación. Para Ronnie, el motivo de este silencio tiene una fácil explicación. "Yo no soy cantante para estar todo el día delante de un micrófono. Era el momento de hacer lo que sé hacer, que es mi trabajo", sentenció.

RECUPERADO Durante estos meses alejado del micrófono y focos de la sala de prensa, el brasileño ha sido noticia por su bajo estado de forma, por su depresión futbolística y por el declive en su juego. Ahora, empieza a serlo por su recuperación, tras una dura pretemporada junto al preparador físico Juanjo Brau.

"Me encuentro bien, estoy trabajando para volver a mi mejor nivel y mi intención es ahora jugar noventa minutos para estar muy bien cuanto antes", aseguró.

El brasileño no exhibió ni un atisbo de autocrítica a la hora de explicar los motivos que le han llevado a ser prescindible. "Continúo siendo el mismo. Me encuentro contentísimo e igual de ilusionado que cuando llegué", fueron frases repetidas y repetitivas en un su repertorio de respuestas a la pregunta clave. ¿Qué le ha pasado en el último año? "Que hay días que las cosas no salen" o que "el equipo ha estado un año sin ganar títulos y llega el momento de los reproches".

Por último, Ronaldinho aseguró que no se ve fuera del Barça la próxima temporada. "El futuro pertenece a Dios, yo tengo varios años más de contrato y me veo jugando aquí", concluyó.