Los pilotos que el próximo 9 de marzo inaugurarán en Qatar no solo la nueva temporada y el Mundial de motociclismo, sino una nueva manera de correr al disputar el primer gran premio nocturno de la historia, siguieron mostrando ayer, en el segundo día de ensayos bajo los focos, su perplejidad por lo mucho y bien que han trabajado las autoridades qatarís y la compañía estadounidense encargada de iluminar la totalidad de los 5.380 metros del trazado de Losail.

Mientras solo Dani Pedrosa (Honda) se mostraba algo descontento con la nueva modalidad al considerar que resulta "algo extraño" y, sobre todo, "difícil de acostumbrarse en los primeros días" --"sigo viendo sombras inexistentes que me hacen pensar que tengo una moto al lado", explicó--, Valentino Rossi (Yamaha) elogiaba "el gran y fantástico trabajo realizado por la organización del GP, que permitirá correr en casi las mismas condiciones que de día". "Será distinto, divertido y curioso", añadió el heptacampeón del mundo, que, al igual que comentó John Hopkins (Kawasaki), cree que "una cosa está clara: solo tienes que fijarte y concentrarte en la pista, pues de los alrededores no ves nada".

De los pilotos españoles de MotoGP, Jorge Lorenzo (Yamaha) fue al que mejor le rodaron las cosas en la primera toma de contacto con los focos de Losail. "Tenía curiosidad por ver cómo sería pilotar de noche. Me gusta la idea y sinceramente me acostumbré inmediatamente. Al principio resulta un poco extraño, pero después de unas vueltas las cosas empiezan a ser normales y los ojos se acostumbran a la nueva luz", señalaba el mallorquín, séptimo en las primeras pruebas en Qatar.

Peor les fue a Dani Pedrosa y Toni Elías, 16° y 17°, respectivamente, en los ensayos. "La pista se ve bien, pero hay muchas sombras y estas engañan mucho. Parece que tienes otro piloto detrás", criticaba Pedrosa.