El Levante inició la pretemporada ante el Navaleño, un esparrin. Los granotas disponían de cinco delanteros: un par de veteranos con buena tradición goleadora, el georgiano Arveladze y el italiano Riganò; el hispano-suizo Geijo, que en 2ª A había demostrado sus dotes; y Riga, solvente en esta faceta. El quinto era Nino, el más clásico de los goleadores en la categoría de plata, pero que no había tenido opciones la pasada temporada en Primera. El Levante utilizó a sus cuatro puntas principales, pero solo vencía 0-3. En un momento, Abel Resino sacó a Nino: en 25 minutos, anotó seis goles.

De poco le sirvió. En vista de que no contaba, aceptó la cesión al Tenerife. Visto su rendimiento, el club chicharrero no dudó en hacerse con su traspaso. El Levante cobró un millón de euros y el delantero percibirá 700.000 euros por cada una de las cuatro próximas campañas.

Nino se inició en las categorías inferiores del Vera de su localidad natal, militando luego en la cantera del Real Madrid. Más tarde pasó al Elche, debutando en 2ª A todavía en edad juvenil. Desde entonces, lo único que ha hecho, ha sido marcar goles en la categoría.

Las características

Listo y escurridizo como pocos, sus escasos 171 centímetros nunca han sido un impedimento para superar a los defensas más duros y fornidos. Tiene un instinto especial, ese que caracteriza a aquellos que tienen la capacidad de oler el gol en cuanto pisan el área. Hay pocos jugadores que armar la pierna tan rápido como él. No se le puede dar un palmo: es letal.

Dos o tres años atrás, fueron varios los clubs que estuvieron interesados en él. Se habló del Deportivo, Getafe y, sobre todo, Racing de Santander. De hecho, se dio por cerrada su incorporación, aunque no se concretó.

Para el actual ejercicio, los dirigentes del Tenerife andaban buscando un auténtico depredador, alguien que fuera capaz de ilusionar a la masa social a la que vez que pudiera ser determinante en un equipo que andaba escaso de goleadores en las últimas temporadas.

Luis García (ahora en el Atlético de Madrid) había marcado 16 tantos en la 00/01. Marioni anotó nueve en la siguiente. Paunovic alcanzó los 18 en la 02/03. Y Keko sumó 28 en las dos siguientes. Pero, en las dos últimas campañas, Cristian Álvarez, y Ayoze, dos centrocampistas especialistas a balón parado, con 11 y 9 goles (respectivamente), habían sido los más destacados en este apartado. El Tenerife apostó por el almeriense. No se equivocó.

Once en la primera vuelta

La primera vuelta de Nino fue espectacular, anotando 11 de los 12 goles que suma en la actualidad. Llegó un momento en que los marcajes sobre él aumentaron en contundencia y agresividad. Era el lógico foco de atención de los defensas rivales, porque los otro puntas del equipo están secos.

El sábado en Córdoba, en el descuento, Arruabarrena daba el empate (2-2) al Tenerife --tras un remate al palo de Nino--, poniendo fin a una racha fatídica. Desde octubre, Nino era el único delantero que había marcado con los chicharreros. El resto llevaba la firma de los defensas o medios.

A Nino se le resiste un gol que sería histórico para él: lleva 99 en sus 283 partidos en 2ª A. Tarde o temprano llegará ese tanto. Seguro que caen muchos más, porque estamos hablando del que es, sin duda, el goleador por excelencia en los últimos años en 2ª A. No obstante, podría no ser tampoco frente al Castellón. Es duda, tras el fuerte golpe en las costillas que recibió este miércoles.