Los cinco puntos de desventaja respecto al ascenso mantienen intactas las aspiraciones del Castellón. A falta de 12 jornadas para el final, todo un mundo, nadie puede descartarle de la pelea que mantiene por la tercera plaza, toda vez que las dos primeras, ocupadas por Numancia y Málaga --respectivamente--, parecen inalcanzables para los demás.

Hace mes y medio, gracias a la victoria sabatina ante el Nàstic, el Castellón ocupó tan preciado territorio durante unas horas. Luego, las dos únicas derrotas sufridas (La Rosaleda y Heliodoro Rodríguez López) penalizaron en exceso a los albinegros, que bajaron a la octava posición, a seis puntos del podio. Pero, después de la jornada pasada, los albinegros han reforzado sus aspiraciones.

Esta temporada, el ritmo de puntuación actual hace más accesible el soñado objetivo. De continuar la misma tendencia (el Sporting tiene 50 puntos tras 30 jornadas), se requerirán 70 para avalar la candidatura. Una cifra inferior a lo habitual. De hecho, desde que la Segunda A cuenta con 22 equipos y se eliminó la promoción de ascenso para otorgar tres billetes directos, solo dos equipos (el Villarreal, en la 99/00; y el Recreativo, en la 01/02) han cosechado menos puntos para subir.

El Castellón, con 45 puntos, necesitaría 25 sobre los 36 que quedan. O sea, un 70% de lo que queda por disputarse. Una cifra muy difícil de alcanzar, pero no imposible. Más que nada porque aún tendría que mejorar el bagade de la era Pepe Murcia, en la que los albinegros han obtenido el 66,67% de lo que ha peleado. Eso implica vencer en siete u ocho compromisos de la media docena que restan por delante.

ALIMENTANDO EL DESEO Mirado de otra forma, hay un aspecto más para la esperanza. El Castellón todavía tiene que enfrentarse a dos de sus rivales directos, con el aliciente de que ambos serán en Castalia. Es el caso del Elche --vendrá en la 37ª jornada (10 u 11 de mayo)-- y el Sporting (41ª, la penúltima, el 7 u 8 de junio)--. Serán dos auténticas finalísimas. Así que para que depender de sí mismos, los albinegros tan solo necesitan que los gijoneses y la Real Sociedad pierdan un partido más que ellos.

El Castellón cuenta con el bonus, ese punto extra que puede otorgar el goal-average. Se lo tiene ganado a los donostiarras, virtualmente al Sporting a raíz del 0-2 en El Molinón y al Elche también con solamente superar el 1-0 del Martínez Valero. Otro aliado es el Sevilla Atlético, que no cuenta para subir y que tiene que medirse aún a Sporting y Real Sociedad, con lo que se erigirá en el juez de la lucha por lo máximo.

EL PACTO Como si se lo hubiesen aprendido de memoria, todos los jugadores del Castellón recitan la misma cantinela. Primero, sumar los 50 puntos. Después, ya se verá. Sin embargo, Dealbert admite que están ante una oportunidad que puede ser única: "Nosotros vamos a darlo todo para estar ahí arriba hasta el final". "Si tenemos los 50 puntos a falta de ocho o nueve jornadas, lucharemos por todo", refuerza.

Su compañero Rafita también se despega del guión establecido al señalar que "el equipo es ambicioso y luchará hasta el final por lo máximo". Nadie quiere cargarse de más presión, porque esa libertad es la que le ha otorgado el papel de tapado en la guerra por jugar la temporada que viene en la Liga de las Estrellas.