"Aunque muchos digan que sigue en blanco, ha metido dos goles: contra Francia provocó un penalti y una expulsión". La frase de Donadoni pretende descargar de presión a Luca Toni, que vive angustiado por su desgracia. Italia es la única selección que llegó a cuartos sin que sus delanteros hayan marcado. El punta del Bayern, que apostó con Klose que lograría más goles que él, no anda fino. Se ha dejado incluso un bigote para acabar con el mal fario. Pero que nadie se fíe. No sería la primera vez que un gran delantero cambia su suerte en la cita decisiva. Autor de 23 goles en la Bundesliga, destaca por su corpulencia y facilidad para crearse ocasiones de la nada. En el otro bando, Villa y Fernando Torres esperan atormentar a la defensa italiana.