Esos pequeños detalles que marcaban las diferencias y que tantas veces hemos lamentado cuando nos ganaban los grandes de la Liga, son precisamente ahora los argumentos esgrimidos por los rivales del Villarreal para justificar sus derrotas cuando se enfrentan al equipo que dirige Manuel Pellegrini.

No se trata de estar mirándose cada cinco minutos el ombligo ni de mostrar soberbia desmesurada, pero tampoco hay que pecar de modestos ni humildes cuando se está consiguiendo de nuevo elevar el listón de los récords, con el mayor número de partidos invicto y el de puntuación máxima obtenida al comienzo de una temporada. Todo un éxito que el Villarreal ha conseguido en los cuatro primeros partidos de Liga y que confiamos se mantenga en jornadas venideras.

Puede que sea demasiado pronto para pensar en cosas mucho más grandes, puesto que ser cautos tampoco cuesta nada. Pero dormir de nuevo en colchón de líder sienta muy bien para las cervicales y para todo el cuerpo. Sobre todo cuando se puede estirar tanto y tanto el cuello.