Partidos como el de esta tarde en El Molinón (20.00 horas, PPV) son ese tipo de encuentros que no agradan en absoluto a los futbolistas. El Villarreal aterrizó ayer por la tarde en el aeropuerto de Avilés con la intención de sumar hoy tres nuevos puntos para seguir, como mínimo, coliderando la Liga, pero los amarillos saben que tienen ante sí uno de los choques considerados trampa.

Muchas son las razones por las que nadie se fía del compromiso en tierras asturianas, el primero, por cierto, en la historia entre ambos conjuntos en Primera División. La poca entidad del rival --está en ley concursal y en plena crisis económica--; la modestia de sus futbolistas --solo han fichado a dos o tres de jugadores sin apenas experiencia en 1ª--; y, principalmente, el paupérrimo inicio de los de Mareo --con cero puntos de 12 posibles, seis goles a favor y 19 en contra-- siembran la incertidumbre en la nave amarilla.

MUCHO RESPETO. Tal es la situación que incluso en muchos foros y medios de comunicación se hacen apuestas sobre cuál será la cantidad de goles que le endosarán los de Manuel Pellegrini a los de Manolo Preciado. "Ahí está la trampa", se ha hartado de insinuar por activa y por pasiva el técnico chileno del Submarino en relación al encuentro de esta tarde. El preparador suramericano ha pretendido aislar a los suyos tanto dela hipotética fragilidad gijonesa como de evitar que sus futbolistas piensen en el trascendental choque del próximo martes ante el Celtic de Glasgow en la Champions League.

Por eso mismo, y con el objetivo de motivar a los suyos y reservar fuerzas, Pellegrini volverá a implantar su sistema de rotaciones. Pese a que como suele ser habitual no quiso aclarar cuál será su once cara al compromiso de esta tarde, todo hace indicar que hasta cinco jugadores podrían descansar en relación al duelo ante el Racing de Santander del pasado miércoles. El chileno ha dejado en casa a Cani --parece haber pagado los platos rotos de Manchester--, Cygan, Altidore y Bruno --otro descarte sorprendente--.

Con todo ello, junto al cuarteto Diego López, Gonzalo, Godín y Capdevila, que hasta la fecha parecen intocables, Venta podría entrar para darle descanso a Ángel, Edmilson haría lo propio para preservar a Marcos Senna y en la zona de ataque Matías Fernández, Ibagaza y Guille reemplazarían a Pirès, Cazorla y Joseba Llorente. Nihat repetirá como titular y, a buen seguro, Rossi reaparecerá en competición oficial en la segunda mitad de uno de los partidos al que más respeto se le tiene de este inicio liguero.