"Los aficionados del Celtic son muy educados, pero se pasan el día bebiendo cerveza". Lo dice Pilar Gallego desde el Hotel Vila-real Palace. Sabe de lo que habla, pues tiene más de 150 habitaciones ocupadas por los escoceses, que le han obligado a colgar el no hay billetes.

En el hotel en el que se aloja el Celtic, el Castellón Center, Ignacio confiesa que ya tienen experiencia en estas lides: "Hemos recibido al Liverpool, al Barça... y sabemos cómo tratarles". Pese a la afición que los escoceses tienen a la cerveza, Ignacio no cree que los del Celtic pidan mucha: "Si fuera un amistoso podrían beber algún quinto, pero en Champions no pasarán del agua".

Los 5.000 escoceses que van a pasar por la provincia con ocasión del partido comenzaron a llegar ya el domingo. Ayer las calles de Vila-real y Castellón comenzaron a ver camisetas verdiblancas, pero la gran invasión está prevista para hoy. "Muchos han aprovechado para hacer turismo por Valencia, pero todos nos juntaremos en El Madrigal", admite Nick Mcdonald. La agenda para los aficionados escoceses para hoy está repleta. Comenzará a las 13.00 horas en el Casal de Festes, con una paella gigante que ha organizado la peña Celtic Submarí --los beneficios de la misma serán destinados a Aspanion--.

Cuando se termine la comida, los aficionados escoceses y amarillos partirán juntos con una charanga hacia El Madrigal. El encuentro comenzará a las 20.45 y, tras el mismo, los del Celtic tienen trenes especiales nocturnos entre Vila-real y Valencia, para facilitar su regreso. En total, Renfe Cercanías ofertará 1.200 plazas extraordinarias, debido a que el convoy circulará con su oferta de plazas duplicada para la ocasión. El tren partirá a las 0.10 horas.

Sobre el partido, los escoceses no las tenían todas consigo. Michael McDonald "firmaba un empate con los ojos cerrados". A la hora de señalar al mejor jugador del Villarreal confesaba que "Senna es el más peligroso, si lo paramos se podrá sacar algo positivo". Durante 90 minutos el fútbol será protagonista, pero antes y después mandará el buen rollo.