La UEFA también puede cometer errores. Parece increíble que su equipo técnico no declarara a Senna mejor jugador de la pasada Eurocopa. La única justificación posible, solo sería explicable y hasta cierto punto lógica, si entendiéramos que no es muy normal declarar mejor jugador de un torneo europeo a un futbolista no nacido ni formado en este continente con la selección española.

Con España deslumbró a quienes no le conocían ni disfrutaban con él vestido de amarillo. No solo marca el ritmo de los partidos y sobre él rueda el fútbol ofensivo y defensivo del Villarreal, sino que parece haber madurado más todavía, haciendo fácil lo imposible, y dando seguridad con y sin balón al resto de sus compañeros.

Su vida deportiva ha estado llena de casualidades. La apuesta de Gilberto Silva por el Arsenal y la falta de ritmo de Albelda, le abrieron dos grandes puertas en su carrera profesional, que no desaprovechó. Pero no es una casualidad el nivel y rendimiento que está dando. Simplemente es el número uno, el mejor, el amo, el dueño y señor del centro del campo de Europa.