Tras desaprovechar las dos últimas salidas, la importancia de los partidos en Castalia se ha agigantado. Hoy, en el inicio de las fiestas, rinde visita el Rayo que, de la mano de Pepe Mel, quien fuera delantero goleador del Castellón, excelente persona y ahora buen entrenador, es la revelación. Hay que estar muy atentos, pues, al equipo madrileño, para que no nos amargue estas primeras e importantes horas del comienzo de las fiestas tradicionales.

La afición quiere ver de nuevo al equipo concentrado, mentalizado, dispuesto a darlo todo y aguerrido, entregado en una palabra, en pos del triunfo. El azar, los comités, el árbitro del sábado... Lo cierto es que este partido depara la presencia de una defensa con Zamora y Pol, que será interesante. Si la ansiedad y el deseo de hacerlo todo bien para aprovechar la oportunidad no les puede, a lo mejor constituyen una grata sorpresa. Del Valencia no quiero escribir.