Invicto como visitante y en la Liga, y con solo cuatro goles encajados en siete jornadas, los mismos que el Barça -«si elogian nuestro trabajo defensivo, también hay que elogiar el suyo», subrayó Guardiola-, el Sevilla representa a juicio del entrenador azulgrana «una buena prueba» para calibrar la consistencia del Barça, aparentemente fuera de duda por los resultados, porque no ha perdido en los últimos 19 partidos (desde mayo) y no ha recibido un tanto en la Liga.

La racha del líder anda en juego ante un rival de entidad. De recia defensa y contrataque vertiginoso, comparable al del Madrid. «El Sevilla, aunque no lo crea su propio presidente [José María del Nido], es uno de los grandes», afirmó Guardiola, a quien le inquieta por igual el oficio de los andaluces y el cansancio que puedan acusar sus hombres del partido del miércoles ante el Viktoria Plzen. Pero el Barça cuenta con un refuerzo de piernas frescas.

Ese refuerzo es Cesc. Le pronosticaron tres semanas de baja tras la rotura que sufrió en el bíceps femoral de la pierna derecha el 1 de octubre, y a las tres semanas vuelve a la lista. La incorporación del centrocampista ofrece a Guardiola la posibilidad de adelantar a Iniesta para dar descanso a uno de los delanteros, sin recambios desde que cayeron Alexis y Afellay. Por si acaso, el técnico quiso quedarse con Cuenca, último canterano que ha debutado.

Hoy le aguarda al Barcelona un rival farragoso. «Marcelino es un maestro en el orden defensivo», elogió Guardiola de su homólogo en el banquillo. También lo es él. El portero Víctor Valdés lleva cinco partidos sin encajar un gol.

La expedición sevillista, ajena al debate suscitado por el lema que lucirán los jugadores en sus camisetas, Orgullosos de Andalucía --en respuesta a los discursos antiandalucistas del presidente de la Generalitat catalana, Artur Mas, y el diputado de CiU Duran i Lleida--, sí viaja con la preocupación de las ausencias de tres titulares indiscutibles, el central Spahic (sancionado), el extremo Diego Perotti y el delantero Álvaro Negredo, estos lesionados. H