Y gracias. El Castellón doblegó a un combativo Novelda a ultimísima hora, en un partido que, incluso, pudo perder. Le salvó la eficacia (dos remates, dos goles), la ayuda arbitral (el Novelda reclamó por un gol anulado, la expulsión de Marc Trilles y que Raúl Rodríguez estaba en fuera de juego en la acción del 1-0, todo ellos en los primeros 20 minutos) y la escasa definición de su rival. Normal que los espectadores abandonaran la grada pensando.: “Así, ni ascenso ni play-off...”.

El Castellón trasladó a Castalia la indolente imagen que saca a pasear fuera. Si el árbitro le condenó en La Nucía, el árbitro le sacó las castañas del fuego frente al Novelda, equipo que dejó muy buenas sensaciones. Nada que ver con las barracas de Eldense, Altea…. Valiente y agresivo, en el buen sentido del término (presionaban hasta con cuatro al jugador que tenía el balón), sobresaltó a la grada en unos notables 20 primeros minutos en los que no solo no recibió la merecida recompensa, sino un injusto castigo por su atrevimiento.

Ni verse por delante en el marcador, cuando lo justo hubiese sido todo lo contrario, serenó a los de Cabello. El Novelda merodeaba a los dos centrales orelluts, aunque sin hallar la conexión con su poderoso delantero centro, Tristán. Sí, el Novelda mandaba y combinaba; el Castellón, sometido, no juntaba ni tres pases seguidos. Álex Felip, sorprendentemente suplente, salía a calentar en el 40’, un mensaje de que el encuentro estaba en las antípodas de lo esperado.

El caso es que el Novelda encontró el premio cuando ya había dejado de buscarlo, cuando el Castellón se consideraba a resguardo, ya que incluso se había superado el alargue. Contra de manual, tras pedir un penalti por manos involuntarias primero de un defensor verde y agarrón al ourensano después, para que Tristán estableciera un empate que dio paso al descanso… y a la música de viento. Pedíamos a gritos un rival que viniera a Castalia dejando el autobús fuera y uno que viene, pone en evidencia al Castellón. Hasta daba las gracias por el 1-1.

MENOS APUROS... Y EL GOL // En la segunda parte, los albinegros contuvieron a los visitantes que, esporádicamente, seguían dando sustos. Esta vez, los cambios no sirvieron de mucho. El partido se encaminaba hacia el reparto de puntos, aunque el Castellón, en un arranque de rabia, marcó en otra acción embarullada. Una victoria más en casa, sin más.

Cabello habló de un mal día, pero lo cierto es que el problema no solo es de ayer. Los triunfos en Castalia y algunas de las derrotas fuera, mediatizadas por arbitrajes adversos, han desviado el foco de atención sobre lo que importa: el Castellón ha dejado de evolucionar. Porque, de continuar en esta línea, lo que piensa la gente: “Así, ni ascenso ni play-off...”. H