3DA IGUAL que el rival sea de Primera División, de Champions o de Segunda División B. El Villarreal es un equipo para andar por casa, y justo. Cuando viaja es un equipo ramplón y vulgar, que siempre tiene que remar contra corriente porque nunca ofrece un volumen de juego suficiente como para poder ser el que se adelante en el marcador.

3Sí, AYER faltaban titulares, pero también utilizaba suplentes un rival de tercera categoría que a los 4 minutos ya había estrellado un balón en el palo. El Submarino había salido tocando con parsimonia -lógico con Bruno y Marchena en el doble pivote--, se mostraba Gonzalo Castellani hasta que desapareció cuando le rascaron tres veces seguidas mientras Teixeira perseguía de cerca a los que hablaban.

3EL MIRANDÉS, con las líneas bien prietas, dejaba tocar al Villareal en zonas intrascendentes y en cuanto vio que el oponente no inquietaba empezó a estirarse, primero con balones largos y luego combinando con sentido. Recepción, control y un toque; con esa simple receta fueron creciendo y haciendo que los amarillos corrieran detrás. Y, ante su propia pérdida de balón, presión inmediata y a reorganizarse.

3BORRELL E IRIBAS, dos habituales suplentes, ya le daban mala vida al Villarreal por su banda derecha, por la que llegó un centro medido al corazón del área donde cabeceó a placer Alain, un poderoso y gigantesco ariete de 1,.71. ¿Recuerdan el gol en Santander? Pues este fue calcado.

3TUVO Camuñas el empate -le faltó decisión--, pero fue un episodio aislado. El fútbol visitante era exasperadamente lento, previsible, incapaz de generar espacios. Los locales demostraban tener una cultura propia. Empezaban en un costado, seguían por el otro, tocando fácil o con cambios de orientación. Sin balón, sabían perfectamente cuándo y qué zona del campo debían apretar.

3PASADA la media hora empezó a mostrarse Pablo en banda izquierda, un nuevo problema para la zaga amarilla. Una de las virtudes de este modesto equipo es que no centra desde cualquier parte. Lo hace desde cerca de la línea de fondo. Uno de estos propició que Alain fallara el gol más fácil de su vida, desperdiciando la opción del 2-0.

3A LA VUELTA del vestuario pareció que el Villarreal intentaba recuperar el tiempo perdido, con Borja Valero comandando las operaciones. Garrido dibujó una especie de 4-1-4-1 con Bruno como único medio, Joselu arriba y Hernán y Camuñas en bandas, con Castellani y Borja en el centro. El efecto se diluyó pronto.

3EN CUANTO se desplegó, el conjunto rojillo generó inquietudes. Al Villarreal le volvía a faltar fútbol, actitud y grandeza No hizo pie firme en todo el partido. Alain envió un zapatazo cerca de la escuadra y a Lambarri le anularon un gol con la defensa amarilla bastante despistada. Por parte del Villarreal, dos o tres disparos desde no se sabe donde que fueron a parar al graderío.

3PASABA el tiempo y cada ataque amarillo acababa chocando con los contrarios. Sí, alguna vez llegó el balón al área, alguna vez llegaron los jugadores al área; el problema es que nunca coincidieron. Resolvió el resultado una genialidad de Borja. Fue sacar de centro y por poco marca el Mirandés, que bajó el tono físico al final, pero mejor que un Villarreal que no levanta cabeza. H