Las buenas aficiones se miden en los malos momentos. Esta máxima del fútbol se tiene que notar el próximo lunes en la visita del Sporting al Madrigal en un “partido definitivo” para la grada.

Pere Fuster está jubilado, pero ha vivido en primera persona la progresión del club y por eso le duele ver al Villarreal en la penúltima posición: “Siento los colores como algo mío. Quería que echaran mucho antes a Garrido porque no me sentía identificado con él ni con su estilo, pero confío en que vayan para arriba”.

Para conseguirlo, todos son conscientes de la importancia de la visita de los asturianos: “Tiene que marcar un antes y un después”. Alejandro Huertas es uno de los más concienciados: “Iré el primero y hay que apoyar a muerte. Si no ganamos lo veo negro, pero soy muy optimista”.

Álex Zarco, por su parte, afirma que el Villarreal “no baja seguro”. De la misma opinión es Calin Viorel, Mónica Ibáñez o Manolo Nácher. El calendario es lo que preocupa a Tomás Corbalán: “Solo valen los tres puntos el lunes porque después vienen Barça y Sevilla, y será complicado ganarles, pero ahora veo a los jugadores más animados y estoy seguro de que van a reaccionar”. H