En Argentina lo tildan como mufa. En España, sin embargo, se prefiere hablar de mal fario, gafe, mal de ojo o mal agüero. Es la conclusión que se puede extraer tras el partido del filial amarillo frente al Deportivo de la Coruña en el que el equipo de La Plana estrelló tres cueros en el travesaño, se introdujo un tanto en propia meta y acabó el envite con un futbolista menos.

Sin embargo y, aunque parezca paradójico, los chavales del Mini Submarino se marcharon contentos a pesar del resultado. “Este partido nos va a hacer crecer”. Con estos lapidarios términos arrancó la rueda de prensa el preparador del Villarreal B, Julio Velázquez, tras la derrota encajada por los suyos el pasado sábado en Riazor. “Va a ser así porque ha quedado muy claro que, si nos lo proponemos, podemos poner en aprietos a cualquier equipo, sea cual sea su etiqueta”, añadió.

Lo cierto, a pesar del juego desplegado, es que el Mini Submarino encajó una nueva derrota y ya asciende a mes y medio la racha sin poder conseguir una victoria. Cuatro encuentros han pasado desde el último triunfo frente al Xerez (3-1). Desde entonces, ni José Francisco Molina, en su último partido como preparador del filial, ni Julio Velázquez han sido capaces de enderezar los resultados de un equipo que ilusionó en el principio de la temporada.

EL BALANCE // La derrota en Riazor, unida a la victoria del Cartagena ante el Recreativo de Huelva, provoca que el Villarreal B caiga a la zona de descenso a Segunda División B al haber sumado 19 puntos en las 21 primeras jornadas del campeonato. Las cuatro victorias y los siete empates conseguidos por el filial esta temporada son el peor balance de las últimas tres campañas.

En la temporada de su debut en la categoría de plata, en la 2009/2010, el Villarreal B realizó una magnífica primera vuelta del campeonato, llegando a sumar 33 puntos en 21 partidos gracias a nueve victorias y seis empates. Ligeramente inferior fue el rendimiento del Mini Submarino en la campaña siguiente, la 2010/2011, en la que acumuló 31 puntos al haber conseguido también nueve victorias pero tan solo cuatro igualadas.

Velázquez prefiere ser optimista. “Los jugadores estuvieron francamente bien en todas las facetas del juego. Tanto con el esférico como sin él. Este es el camino a seguir”, analizó.

EL YING Y EL YANG // El lado positivo, lógicamente, fue la permuta en el fútbol amarillo. El lado negativo, la lesión de Pere Martínez y la expulsión del andaluz Kiko. Con esta, el malagueño suma su segunda, lo que eleva a cinco el total de rojas vistas por el Mini Submarino. El próximo sábado (18.00 horas), nueva final para los amarillos. Esta vez en el Rico Pérez contra el Hércules. H