La Magdalena, con sus petardos, sus collas y su espectacular colorido callejero, vive sus últimas horas. Al filo de la medianoche, la traca final y el Vitol pondrán el epílogo a nueve días de fiesta en las que el Castellón, a pesar de su angustiosa situación actual y de militar en la cuarta categoría del fútbol español, ha tenido su espacio. Será el inicio de la particular semana albinegra, en la que afronta tres partidos sobre el césped en apenas ocho días y otro, el más decisivo, en el transcurso de la junta general extraordinaria de accionistas del sábado.

La visita al colista enciende, pues, una semana de traca auténtica. El Castellón comparece esta tarde (17.00 horas) en Garganes para sumar tres puntos que le permitan afrontar con más ánimos lo que le espera. Las estadísticas dicen que, a pesar de las numerosísimas bajas, lo puede hacer, dicho con todos los respetos y las reservas posibles, sin bajar del autobús, a tenor de la debilidad del rival. Pero esa sensación ya la tenía hace un mes, a la hora de visitar al Barrio del Cristo, también en víspera de una semana crucial que desembocó en la huelga frente al Llosa, pero aquella mañana sucumbió contra un Juventud que ya parecía un cadáver.

LA PROBLEMÁTICA // Volviendo al presente, Fernández Cuesta tiene motivos para la preocupación. De los 15 jugadores del primer equipo con los que lleva afrontando ya un buen tramo de la competición, solo le quedan 12, por las sanciones de Guille Vázquez y Marc Trilles, a las que hay que unir la lesión de Marc Cosme. Por otro lado, Álex Felip, que el pasado viernes fue víctima de una elongación muscular, forzó finalmente y podrá estar con el equipo si el técnico albinegro lo considera en lugar de Ximo.

Con buen criterio, Fernández Cuesta pondrá en liza un equipo con todos los profesionales que le quedan, aunque habrá más de uno que deberá cambiar su rol por necesidades del guión: Santos pasará del lateral derecho al eje de la zaga, Joel acompañará a Aarón en la medular... Con Stefan y Hugo García arriba, el cariz será claramente ofensivo frente a un adversario que destaca, precisamente, por su terrible endeblez.

Aun con todos estos obstáculos, el Castellón puede enlazar, seis meses después, tres victorias, el tope máximo de triunfos encadenados de esta temporada.

Una buena manera de afrontar las exigencias, físicas y psicológicas, de los próximos días, con otro encuentro al cabo de poco más de 48 horas, más el desplazamiento de la semana que viene a Novelda. Y, entre medias, la vital asamblea del próximo sábado. H