Con tan solo once partidos dirigidos, José Francisco Molina, se ha convertido en el entrenador que menos tiempo ha durado en el banquillo del Villarreal en todas las temporadas que lleva militadas en Primera División.

Desde que Fernando Roig está al frente de la entidad amarilla tan solo Joaquín Caparrós, que estuvo solamente siete jornadas, permaneció menos tiempo como máximo responsable técnico. Eso sí, fue en Segunda.

Desde su debut en El Madrigal ante el Valencia, el pasado 8 de enero del presente año, Molina consiguió tres victorias, dos en casa y una a domicilio, tres empates (todos en campo propio) y cinco derrotas (una en casa y las restantes a domicilio), marcando catorce goles (solo tres fuera) y encajando dieciocho (siete como local), lo que arroja un total de doce puntos, prácticamente uno por partido.

Los registros del equipo en los tres meses del técnico valenciano en el banquillo del Villarreal no superan los de sus predecesores, salvo los de Irulegui en la temporada del descenso a Segunda A con 32 puntos en 36 partidos (0,89 puntos/partido).

Pellegrini estuvo 190 encuentros con 326 puntos (1,72 por partido), Garrido consiguió 107 puntos en 72 (1,48 por partido), Paquito 22 puntos en 16 duelos (1,375 por partido), Víctor Muñoz 101 puntos en 77 choques (1,31 por partido), Benito Floro 80 puntos en 61 duelos (1,31 por partido), mientras que Valverde se fue habiendo logrado 26 puntos en 20 encuentros (1,30 por partido). H