La Eurocopa ya cuenta con su segundo semifinalista. Como ocurrió en el primer duelo de los cuartos, en el que se impuso la Portugal de Cristiano Ronaldo, no hubo sorpresas en Gdansk y Alemania se colocó a un paso de la final del 1 de julio en Kiev. Grecia puso el tesón de siempre, pero se descompuso en la segunda mitad y acabó desangelada. Alemania ya espera rival en las semifinales. Será Italia o Inglaterra.

Se había hablado más de las circunstancias políticas que rodeaban al partido que del propio juego. Lógico. La diferencia entre Alemania y Grecia es abismal en todos los sentidos, tanto en su economía como en el ámbito futbolístico. Los germanos son los favoritos al título junto a España. Tienen múltiples recursos y pocos puntos débiles, con una facilidad tremenda para generar ocasiones. Los helenos, en cambio, son un bloque compacto y defensivo, que vive solo de su inconfundible fe y un férreo carácter que les ha llevado a gestas insospechadas como el título europeo del 2004.

Aquella selección dirigida, precisamente, por el alemán Otto Rehhagel, hizo historia con un fútbol rácano basado en la contención y en el aprovechamiento minucioso del error del rival. La Grecia actual, dirigida por el portugués Fernando Santos, utiliza exactamente las mismas armas. Así superó la primera fase, pero fracasó cuando topó con un bólido. Alemania sacó el rodillo cuando lo necesitó y salió reforzada de un encuentro en el que Joachim Löw se permitió el lujo de dejar en el banquillo a tres de sus mejores piezas del ataque: el pichichi Mario Gómez y los interiores Thomas Müller y Podolski.

RÉCORD HISTÓRICO // No acusó esas ausencias Alemania, que cuenta con un banquillo poderoso. Entró el veterano Miroslav Klose y, cómo no, marcó su golito, su 17º tanto en Eurocopas y Mundiales desde el campeonato de Corea y Japón del 2002. Tampoco defraudaron los jóvenes como Schürrle y Reus, sobre todo el último, que se marchó con un tanto . Todo le sale bien a Löw, que marcha embalado hacia la final. Alemania sumó su 15º triunfo consecutivo en partidos oficiales, récord histórico europeo. Desde el choque por el tercer y cuarto puesto del Mundial de Sudáfrica, solo conoce la victoria. España se quedó en 14 triunfos tras el empate del debut ante Italia.

Alemania llevó siempre la iniciativa. Protagonizó una avalancha ofensiva en la primera mitad con ocasiones de claras Özil (m. 22), Reus (m. 23 y 25) y Klose (m. 24). Neuer no tuvo trabajo hasta el minuto 32. Poco después llegó un disparo de Khedira desviada por el meta Sifakis. Fue la única acción positiva del portero, un verdadero lastre para Grecia.

APAGÓN Y VENDAVAL // El asedio teutón encontró el premio con un golazo de Lahm (m. 39) en una clásica jugada del capitán. La diferencia era escandalosa, pero Samaras salió al rescate con un gol que llevó el delirio a los aficionados griegos (m. 55). Solo seis minutos duró su alegría. Khedira marcó el 2-1 con una gran volea (m. 61) y ahí se acabó todo. Grecia se apagó. Sin el sancionado Karagounis, se agrietó y permitió otro vendaval. Klose firmó el tercero (m. 68) y Reus, el cuarto (m. 74). El cuadro de Santos redujo distancias con un penalti que no sirvió para mucho. Alemania arrasó y sigue metiendo miedo. H