Italia se ha plantado en la final con su hoja de ruta favorita. La selección transalpina no suele fallar cuando se pone a las puertas de la cima. En esta Eurocopa ha protagonizado también una línea ascendente. Empezó con dos empates, ante España y Croacia, que llevaron los nervios al país, más pendiente del biscotto que de tumbar después a Irlanda.

Al final, no hubo pacto, y la Azzurra se coló en los cuartos, en los que fue mejor que Inglaterra pero solo pudo superarla en los penaltis. En las semifinales confirmó su progresión con un brillante encuentro ante Alemania. H

Tras sufrir en la fase de grupos y en cuartos, brilló ante Alemania