El piloto alemán Sebastian Vettel (Red Bull) ha reconocido que "no hay razón para no estar feliz" antes del Gran Premio de Brasil, última cita del calendario que afronta con 13 puntos de renta sobre Fernando Alonso (Ferrari), distancia que no le impedirá salir a "atacar" sin tácticas conservadoras.

"El secreto es tomarse esta carrera como cualquier otra. Sabemos que estamos en una buena posición, pero igualmente tenemos que atacar. Nos concentraremos en lo nuestro porque lo demás no está en nuestra mano", señaló Vettel este jueves en la rueda de prensa previa a la carrera brasileña.

El bicampeón mundial recordó que "en el deporte puede pasar de todo", por lo que deberá "tener cuidado". "Debemos ir paso a paso tratando de asegurarnos de que hacemos lo máximo para lograr el mejor resultado. Históricamente sabemos que puede pasar cualquier cosa en Brasil", recordó sobre un circuito que ha vivido remontadas imprevisibles.

En cualquier caso, Vettel no ocultó que su posición es óptima para llevarse el título. "Hemos luchado todo el año con momentos buenos y malos. Ahora no hay razón para no estar feliz. Todo el año hemos luchado muy fuerte para llegar hasta la última carrera en buena posición y podemos estar felices. Pero queda una carrera y debemos centrarnos en todos los aspectos", pidió.

Por último, el alemán, que rehusó hablar de lo que supondría su tercer Mundial porque "no tiene sentido" cuando espera la batalla final, reconoció que Red Bull ha puesto a su disposición un monoplaza ganador, pero también solicitó su parte de mérito. "Si miras atrás, no ves pilotos que consiguieran éxitos con un coche malo. Es normal que los pilotos fuertes estén en lo equipos fuertes, es una combinación difícil de batir", añadió.