La gestión del presidente de la Federación de Tenis de la Comunitat Valenciana (FTCV), Fernando García Armengol, ha causado un profundo malestar entre buena parte de los miembros de la asamblea general. Una situación que incluso ha llevado a recabar las firmas suficientes para plantear una moción de censura que proponga un candidato alternativo, la cual se presentará de manera formal en los próximos días.

El desacuerdo con el presidente también ha provocado la dimisión irrevocable de nueve de los 20 directivos que integran la Junta Directiva de la FTCV, como consecuencia de una gestión presidencialista por parte de un presidente al que se le achaca haber venido actuando, desde el principio de su mandato, al margen de su junta directiva.

Por ello los directivos dimitidos consideran que el presidente ha incumplido reiteradamente el punto octavo del proyecto al que se comprometió ante la asamblea general, que establece los principios directrices de su gestión: “responsabilidad, integración y trabajo en equipo, transparencia en la toma de decisiones, así como ante todo, un total respeto a las personas y a la legalidad”.

promotores // Entre los dimitidos y promotores de la moción está uno de los vicepresidentes de la FTCV, José Pedro García, que también es secretario general de la Real Federación Española de Tenis, así como el delegado provincial de Alicante, Pedro Muñoz, seis presidentes de clubs de tenis de las provincias de Alicante y Valencia, y un asesor personal del propio presidente. Esto se suma a la dimisión de otro de sus asesores personales, Juan Olivert, que tuvo lugar hace casi un mes.

Al parecer, la gota que ha colmado el vaso tras numerosas actuaciones por parte del presidente, habría sido el reciente despido de la secretaria general-gerente de la Federación valenciana, sin haber sido sometida la medida de manera previa a la junta directiva, que no fue conocedora del asunto hasta unos días más tarde de que se produjeran los hechos.

A esto se une la actuación por parte del presidente anteponiendo sus intereses de proyección personal frente a los de la Federación valenciana, en algunas decisiones importantes como la no firma de acuerdo alguno con el Valencia Open 500. H