Cuando un equipo está en un apuro como el que preocupa en el Castellón, se agarra a la filosofía cholista del partido a partido (ya derivada en el minuto a minuto) para no obsesionarse. Sin embargo, para no perder la perspectiva, hay que ver lo que uno tiene que hacer para alcanzar el objetivo, calculando al milímetro los pasos como lo hace un atleta de triple salto. Dicho en pocas palabras: los puntos que le hacen falta para amarrar la permanencia y poner fin a la pesadilla.

El propio Ramón Moya, al poco de llegar, cifraba el número de victorias en ocho. Lleva dos y, en realidad, cinco más deberían ser suficientes, a tenor de la dinámica de puntuación del actual ejercicio en lo que a su parte baja se refiere. Una cantidad asumible y asequible, por cuanto aún faltan 13 jornadas para el epílogo.

El Ribarroja, curiosamente su próximo adversario, marca la línea de la salvación. Tiene 27 puntos en 25 jornadas, lo que supone una media de 1,08, lo que nos lleva, de seguir con el ritmo vigente, a una cifra de 41,04 puntos. Como el Castellón está justo detrás, con 26, le faltarían 15: es decir, con cinco victorias, punto y final a este mal sueño.

CALCULADORA // Con todo, el Castellón puede dar por satisfecho, porque no es de las permanencias que se cotizan más caras de los últimos tiempos. Nuevamenta hay que tirar de calculadora, porque el grupo VI de Tercera División ha vivido un baile de número de participantes, de ahí que la cifra no sea, necesariamente, la que refleja la clasificación final. Sin ir más lejos, Postin puede coomentar al resto de sus compañeros como, en mayo, el Burriana regresó a Preferente pese a tener 47 unidades en su casillero tras 40 jornadas. Para que se hagan una idea, esta temporada serían 45,6 puntos, lo que obligaría a, llevándolo al terreno del Castellón, requerir de siete victorias más.

Aunque, por desgracia, es una lucha ya vedada para los albinegros, la cuarta plaza, en cambio, está más barata que de costumbre. Porque si el actual ritmo de puntuación sigue de aquí a la conclusión del campeonato, no haría falta ni siquiera llegar a la barrera de los 60 puntos para acceder a la fase de ascenso. Sí, matemáticamente todavía es posible, tanto como que el Castellón tendría que sumar 34 de los 39 puntos todavía en disputa... De todo esto se deduce, pues, una igualdad inaudita, pese a las diferencias entre líder y colista.

EL RIbARROJA, CUEsTA ABAJO // Si hay un momento ideal en la temporada para medirse al Ribarroja, es el actual. El cuadro dirigido Carlos Alberto Luque, que pierde por tarjetas a su capitán (el lateral izquierdo Manu Moreno), suma ya siete jornadas sin ganar, con tres derrotas consecutivas.

Como curiosidad, destacar que Emeka Eronna, portero que debutó con el primer equipo albinegro precisamente ante el Ribarroja en la primera vuelta, es el único refuerzo invernal de los rojillos, si bien aún no ha debutado (lleva dos jornadas como suplente). H