Sueñan Cristiano Ronaldo y el Madrid que con la vuelta a la Liga de Campeones recupere también el equipo blanco las sensaciones positivas que en el triunfo del sábado ante el Deportivo no acabaron de aflorar, empezando por la sequía en el 2015 del goleador portugués y la confirmación de que a Casillas el Bernabéu ya no le perdona ni una. El regreso a Gelsenkirchen, donde hace un año el conjunto madridista dejó decididos los octavos de final de la Champions ante el Schalke 04 (1-6), se presenta ahora como un paréntesis liberador, siempre y cuando el vigente campeón de Europa multiplique unas prestaciones que han permitido al Barça colocarse a un punto y a Messi recortar a Ronaldo la diferencia en la clasificación de goleadores en ocho tantos durante el 2015 hasta dejarla en dos.

El Madrid, que hace apenas dos meses se veía lanzado directamente hacia el título de Liga, con su estrella 12 goles por delante de Messi en la lucha por el pichichi en la jornada 15ª (25-13), se esfuerza por no caer en el alarmismo ante la posibilidad de no poder aguantar la velocidad de crucero que ha impuesto el Barça.

Además, la afición sigue a vueltas con la juerga de Cristiano por su 30º cumpleaños tras la goleada del Calderón (4-0). El portugués vuelve a estar molesto y no le consuela haber sido distinguido como el mejor jugador del mundo por tercera vez ni saberse el futbolista mejor pagado.

POSIBLE DENUNCIA // Donde fue insultado Cristiano fue en el Camp Nou. De hecho, la Liga de Fútbol Profesional estudia denunciar hoy ante la Comisión Antiviolencia los cánticos que se produjeron contra el crack en el Barça-Levante. El informador de la LFP reflejó en su informe que un sector de aficionados gritó en varias ocasiones “Cristiano, borracho” y el Departamento de Integridad de la patronal futbolística ha examinado los vídeos para verificar los hechos y remitirlos si procede a Antiviolencia. H