Más allá de pitadas, las aficiones del Barça y del Athletic dieron muestra de cordialidad en las largas horas previas al partido, durante el encuentro y al final del mismo. Una sintonía que ya se había plasmado en las dos últimas finales entre vascos y catalanes, en Valencia (2009) y Madrid (2012). Sin embargo, antes del partido se produjo una agresión de un grupo de radicales fascistas contra un seguidor del Barça, que sufrió varios puñetazos (perdió varios dientes y sufrió un corte en la lengua) propinados por un grupo de entre ocho y 10 ultras que iban vestidos con la camiseta del Barça. Según el agredido, los radicales cantaron el Cara al Sol antes de propinarle los golpes y después también atacaron a otro grupo de aficionados azulgranas que se dirigían al estadio exhibiendo banderas independentistas. H

El sindicato ultraderechista Manos Limpias presentó ayer una denuncia en la Fiscalía contra los aficionados que acudieron al Camp Nou por un delito de ultrajes a España ante la “enorme y masiva pitada al himno nacional”. La demanda se hace extensiva al presidente de la Federación Española, Ángel María Villar, por “ser cooperador necesario” de los hechos. La federación organiza la Copa, pues se trata de su torneo.

La denuncia de Manos Limpias también afecta a la delegada del Gobierno en Cataluña, “por omisión imprudente al no evitar los hechos delictivos”. Existe jurisprudencia en este tipo de demandas. En el 2009, un auto de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional emitido por el juez Santiago Pedraz consideró que pitar el himno español está amparado por la libertad de expresión. H