Mejor jugador del torneo por segunda vez y máximo anotador por tercera vez en su carrera, con 25,6 puntos de media. Las dos conquistas, con ser importantes, no reflejan la indiscutible hegemonía de Pau Gasol en el torneo. Pocas actuaciones se recuerdan tan dominantes como las protagonizadas por el pívot catalán en Berlín y Lille. Nos tendríamos que remontar al grecoamericano Nikos Gallis en el Europeo de 1987 en Atenas. O al malogrado Drazen Petrovic con Croacia en el Europeo de Zagreb en 1989. Dos estrellas en el firmamento del baloncesto europeo.

“Es de los triunfos que más he disfrutado. Hemos trabajado muy duro y así sabe mejor”, admitió.

Gasol ha brillado a nivel individual, frente a los mejores interiores del continente (el alemán Nowiztki, el polaco Gortat, el griego Koufos, el francés Gobert, el lituano Valanciunas) y también lo ha hecho a nivel colectivo, porque ningún entramado táctico ha sido capaz de contenerlo.

galones // Después de entrar en el torneo dosificando esfuerzos, siguiendo una hoja de ruta planificada a conciencia, Gasol tiró de galones a partir del partido frente a Alemania, obligado por el match ball de la primera fase, para encadenar exhibición tras exhibición: 30 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias frente a Polonia; 27 puntos, 9 rebotes frente a Grecia; 40 puntos, 11 rebotes frente a Francia; 25 ante Lituania. “Me he encontrado muy bien y he jugado a un gran nivel, muy alto, pero sin el trabajo de mis compañeros, sin la solidaridad del equipo, no habría podido”, manifestó.

El despliegue de energía protagonizado por Gasol en cada encuentro ha resultado decisivo para ir devorando rondas hasta plantarse en la gran final. Pau ha sido la brújula anímica del equipo, el referente de ambición para sus compañeros, el ariete que ha derribado los muros del camino y, al mismo tiempo, el ejemplo para preservar la concentración del grupo durante estas dos semanas y no perder de vista el objetivo final.

“mérito de todos” // “Es un fuera de serie, un bestia, pero tambíen es mérito de todos”, gritó, cargado de adrenalina, Felipe Reyes para referirse a Gasol en medio de la locura en la qe se convirtió la celebración de la selección. El capitán del combinado español reconoce que su compañero de generación ha afrontado el torneo en uno de los mejores momentos físicos de su carrera.

“No vamos a descubrir ahora a Pau, pero yo destacaría también la labor del resto de jugadores, que queda un poco solapada por lo que hace él. Pero el grupo le permite a Pau expresar su gran talento en ataque y en defensa. En ese sentido sus compañeros están de diez y Pau lo valora mucho” resumía ayer Scariolo, feliz por haber conseguido vertebrar a todo el equipo español en torno a su estrella. En torno a la gran estrella del campeonato. H