El resultado fallido de Viena no va a variar ni un ápice los planes de Marcelino. Las rotaciones volverán en todo su esplendor esta noche en La Rosaleda, donde los amarillos saldrán de inicio con un once casi totalmente distinto al que ganó el pasado domingo al Athletic en el Madrigal. Para el míster, que califica de “imprescindibles” los cambios masivos de jugadores para mantener la competitividad en las tres competiciones que tiene por delante el Submarino esta temporada (Liga, Europa League y Copa), el choque ante el Málaga (22.00 horas) supondrá otra prueba de confianza con los hasta ahora menos habituales en la Liga; para los protagonistas, muchos de ellos titulares en el choque de competición continental ante el Rapid, el examen de hoy será una especie de reválida para demostrar que el fondo de armario del Villarreal está a la altura.

Buena parte de las dudas que pudiera tener el técnico amarillo sobre cómo afrontar las rotaciones se despejaron mucho antes de la cita en La Rosaleda. Las bajas, por problemas físicos, de Roberto Soldado --salvo recaída, estará disponible el sábado ante el Atlético-- y Cédric Bakambu limita las opciones de ataque a la pareja Adrián-Baptistao, aunque Marcelino dejó ayer, durante el último entrenamiento, abierta la posibilidad de que el joven Nahuel pudiera formar parte de una novedosa dupla ofensiva. El hispano-argentino ensayó durante un tramo de la sesión como segundo punta. Fuera se quedó el delantero del filial Franco Acosta.

La convocatoria también desveló los planes para el centro de la defensa, en la que se estrenará casi con toda seguridad Pablo Íñiguez acompañando a Eric Bailly. Marcelino decidió a última hora descartar a Víctor Ruiz, que sí había entrado tras el entrenamiento del equipo en una lista de 19 futbolistas, mientras que el entrenador asturiano dará más tiempo de adaptación y puesta a punto a Bonera, uno de los puntos más débiles de la derrota europea en el Prater, la pasada semana.

El plan B del Villarreal defenderá las opciones de seguir en zona Champions y quién sabe --si Barça y Madrid se dejan algún punto en Balaídos y San Mamés-- si un histórico liderato en Primera.

AMRABAT, EN EL ALAMBRE // En el Málaga, cuya afición dispensará un cálido recibimiento sus dos hijos pródigos, Samuel García y Castillejo, Javi Gracia también se verá obligado a variar sus planes atacantes. El técnico, a falta del último entrenamiento en la mañana de hoy, ve “poco probable” que su mejor aval ofensivo, el internacional marroquí Amrabat, llegue a la cita ante los groguets. Si no se trata de una jugada al despiste del navarro, para los malaguistas será un serio contratiempo y una dificultad más para estrenar su casillero de goles y de victorias en una Liga en la que el Villarreal quiere seguir una jornada más con los de arriba. H