El CD Castellón celebró este martes la junta general ordinaria de accionistas, desarrollada por la vía telemática debido al coronavirus. La situación pandémica y el ascenso a Segunda A marcaron el pasado ejercicio y el actual, así como su traslado a la situación financiera y patrimonial de la entidad, que encara el centenario, en 2022, con un panorama cada vez más despejado, aunque todavía con una deuda que ronda los 3 millones de euros.

Vicente Montesinos tomó la palabra para, en el preámbulo, hablar de la incidencia del covid-19 en el pasado ejercicio, que privó al club de los ingresos adicionales por haber disputado unos play-off en Castalia, lo cual ha supuesto «una merma en las expectativas para este ejercicio». Sin embargo, alcanzar el fútbol profesional a los tres años de su llegada (antes, incluso, del plan quinquenal que habían ideado pensando en el centenario), junto a la buena gestión y a las constantes aportaciones dinerarias, permiten atisbar un futuro próximo «con una deuda sostenida y sostenible», aunque la nueva ampliación de capital les obligará a otro sobreesfuerzo.

El director financiero, Ramón Villaverde, fue el encargado de despiezar los principales datos económicos de la asamblea. Empezando por el ejercicio cerrado el pasado 30 de junio que, aun con toda las restricciones, terminó con un superávit de 213.000 euros, destinados a compensar pérdidas de campañas precedentes.

Respecto al presupuesto de la temporada en curso, Villaverde lo cifró en 7,9 millones de euros (gracias a los 5,6 millones por derechos de televisión), con unas expectativas, aun con la duda de conocer cuándo volverá el público a los estadios y el volumen de negocio adicional que ello generaría, de arrojar un resultado positivo de 397.000 euros, a pesar de tener en cuenta que los gastos derivados de la primera plantilla, cuerpo técnico y la parcela deportiva se van hasta los 4,8 millones.

El club continúa con un patrimonio neto negativo de 2,26 millones, después de la deuda heredada de gestores anteriores de -4,5 millones. Para acabar con este histórico lastre y que el Castellón, por fin, cuente con unos fondos propios superiores a cero, la entidad ha activado dos ampliaciones de capital. Una de ellas, ya desembolsada por valor de 569.330 euros, permite que el capital social pase de 1.897.767 euros a rozar los 2,47 millones de euros, con lo que el valor nominal de cada acción pasa de 10 céntimos de euros a 13.

DESORBITADO DESEMBOLSO

La nueva ampliación de capital viene marcada por las exigencias de la comisión paritaria que forman el Consejo Superior de Deportes y LaLiga para competir en el fútbol profesional. Los 5 millones cumplirán ese mínimo que el club conocerá en enero, lo que supondrá que el Castellón triplique su capital social hasta los 7.467.97 euros.

El consejo de administración determinará ahora los plazos y condiciones, aunque será prácticamente en las mismas circunstancias de las más recientes, con Capital Albinegro cubriéndola en última instancia. De ahí que este martes sacara todos los puntos del orden del día adelante con el respaldo del 99% del capital social.