El UBE L’Illa-Grau es un club de cantera. La formación es uno de sus pilares y conseguir que jugadores de la base lleguen al primer equipo una de sus motivaciones. Obviamente, esto no es algo que suceda todas las temporadas porque hay muchos motivos que dificultan este objetivo. Pero esta campaña 2020-21 el equipo de la capital de la Plana sí puede presumir de contar en sus filas con seis jugadores nacidos en la provincia de Castellón, siendo cuatro de ellos surgidos de su cantera, sobre un total de 13 efectivos. Una cifra que evidencia el nivel de voleibol existente en el club y, en general, a nivel provincial. Se trata de Daniel Herrera, Óscar Prades, Agustí Giménez, Álvaro Mateu, Emilio Ferrández y Paco Barranco.

El colocador y capitán Daniel Herrera (Castelló, 1990) se formó en la cantera y, salvo una temporada en el Voley Textil Santanderina (2018-19) siempre ha defendido los intereses del club de la capital de la Plana.

Óscar Prades (Castelló, 1995) se formó en el CV Mediterráneo, pero años después se incorporó al UBE L’Illa-Grau. El receptor ha militado también en el Cajasol Juvasa y en el Río Duero Soria.

El central Agustí Giménez (Vinaròs, 1995) cumple su cuarta temporada no consecutiva en el conjunto castellonense y también ha pasado por otros clubs, además del de su ciudad natal, como CV Roquetes y Galdakao BT de Bilbao.

Por su parte, Álvaro Mateu (Castelló, 2001) y Paco Barranco (Castelló, 2001) son los dos líberos del UBE L’Illa-Grau esta temporada 2020-21. Forman parte de una hornada de grandísimos jugadores, que brillaron en categoría infantil y luego en juveniles. Su buen hacer en la pista les ha llevado hasta el primer equipo y son dos de las grandes promesas del conjunto que dirige Carlos Cavalli, inmerso este curso en la pelea por la permanencia dentro de la máxima categoría nacional.

Otro de los jugadores en los que el club tiene depositada una gran esperanza es el receptor Emilio Ferrández (Castelló, 2001), de la misma promoción que sus compañeros, pero que, a diferencia de ellos, ha debutado con la selección absoluta en un Europeo y estuvo un par de temporadas en la concentración permanente que la Real Federación Española de Voleibol (RFEVB) tiene en Palencia.

Todos ellos, junto al resto de compañeros, tienen la responsabilidad de conseguir que el UBE L’Illa-Grau no acabe siendo uno de los cuatro equipos que descenderán a Superliga 2. De momento, y tras un inicio irregular, el equipo ha reaccionado y encadena cuatro victorias consecutivas que le han permitido coger aire.