Este enero del 2021 está siendo un mal mes para ser entrenador... y todavía faltan cinco días para terminarlo. Desde grandes clubs de Europa como el Paris Saint-Germain y el Chelsea, hasta más de una decena en Segunda B, pasando por los tres de Primera o los dos de Segunda A, parece que han aprovechado lo que viene a ser el ecuador de la temporada para hacer balance y, viendo que están lejos de sus respectivos retos, cada uno a su nivel, han apostado por lo de siempre, aun en este fútbol pandémico .

Los cambios en los banquillos han eclipsado, incluso, este mercado de invierno. Bajo mínimos prácticamente en todo el planeta fútbol , los dirigentes parecen haber fiado el futuro al carácter revulsivo de los relevos de técnicos. Por arriba, el todopoderoso PSG no dudaba en despachar a Thomas Tuchel en plenas Navidades, sustituido por Mauricio Pochettino. Curiosamente, el alemán, tras cobrar una millonada por el despido, ha encontrado equipo pocas semanas después: el Chelsea ha despachado , a su vez, a toda una leyenda blue como Frank Lampard.

Un banquillo tradicionalmente estable como el Athletic también se ha movido. En este caso, Marcelino García ha cumplido el sueño de todo presidente: el ex del Villarreal, en su tercer encuentro como relevo de Gaizka Garitano, después de ganar a Real Madrid y Barcelona en la Supercopa de España, alzaba un título. De récord.

Un escalón por debajo, en Segunda A, la llegada de Juan Carlos Garrido (en lugar de Óscar Cano) al Castellón ha transformado al equipo. El Cartagena ya va por el tercer técnico de la temporada, tras devolver a Pepe Aguilar al filial: Luis Miguel Carrión.

Lo curioso, si es que puede hablarse en estos términos, es que la mayoría de conjuntos históricos, los más poderosos, se han puesto de acuerdo estas semanas para cambiar masivamente de técnico.

Empezando por el Deportivo, que todavía no ha asimilado el descenso y que ha prescindido de toda una institución en A Coruña como Fernando Vázquez. Recreativo, Racing de Santander, Numancia o Hércules, por poner nombres de ejemplos de candidatos al ascenso, también han adoptado esta drástica medida (como antes sucedió en el Córdoba, Badajoz, Salamanca, Extremadura, Cultural Leonesa...), al igual que Andorra y Melilla; incluso clubs humildes, como Marino de Luanco, Izarra, Portugalete y El Ejido.

En total, el número de cambios en los banquillos, en esta dantesca Segunda B, roza ya la treintena. H