Vila-real sigue de fiesta por la histórica clasificación del Villarreal CF para la final de la Europa League. Decenas de aficionados amarillos han protagonizado esta tarde un corteo por las calles más céntricas de la localidad, dentro de las limitaciones y restricciones derivadas de la pandemia del coronavirus.

Aunque la gesta invita a grandes muestras de alegría, lo que choca con las aglomeraciones y el contacto social, muchos son los seguidores groguets que se resisten a no dar rienda suelta a su satisfacción más allá del núcleo familia o de convivencia más cercano. Así, después del primer estallido de felicidad con el final del partido en Londres, en pleno toque de queda nocturno, los aficionados del Villarreal continúan exteriorizando su bienestar de puertas para afuera.

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El equipo, comedido

Mientras, el Villarreal, jugadores y cuerpo técnico, limitaron su fiesta al regreso desde Londres. La competición no da un solo respiro, puesto que el domingo hay partido importante en el Estadio de la Cerámica: viene el Celta (18.15 horas). Independientemente de la final de la Europa League del 26 de mayo en el Gdansk Arena contra el Manchester United, los amarillos no descuidan la Liga y la obtención de la quinta o sexta plaza, que le darían derecho a disputar la próxima Europa League el año que viene... si no se gana esta edición. El séptimo va a la nueva Conference League.