En el fútbol, goles son amores y las victorias las que te hacen sumar puntos para subir puestos en la clasificación. Sin embargo, tal y como se va descendiendo categorías, los triunfos no es que queden en un segundo plano pero no se valoran como lo más importante. 

En ese fútbol alejado de los focos, ese en el que los entrenamientos son en días entre semana a las nueve de la noche, ese alejado incluso de las primeras categorías regionales, se compite para mantenerse en forma y con el fin de defender el nombre de la población en cuestión. De hecho, hay equipos que, dadas algunas circunstancias, presentan limitaciones notables respecto a los de su misma categoría.

Y eso es precisamente lo que les pasa a algunos de los conjuntos que se encuentran ubicados en la zona más baja de la clasificación de Segunda Regional, la categoría más inferior del fútbol en la Comunitat Valenciana. 

En ella hay diversos clubs que no consiguieron más de una victoria en las 13 jornadas de la primera fase. Es el caso del Canet, Drac B, La Llosa o el Atlético Caudiel, que no superaron los siete puntos en la primera fase de la competición 2020/21. 

El Atlético Caudiel, del grupo IV, consiguió su única victoria de la primera fase tras vencer por un contundente 0-3 al colista, el Mare Nostrum B, en el duelo entre los dos últimos clasificados de la categoría. Cabe recordar que el conjunto de El Olivar se clasificó decimocuarto (en una liga de 16 con 19 puntos el curso pasado).  

El mejor colista 

Otro equipo al que le está costando ganar este año es el Canet, un equipo que regresó a la competición el ejercicio pasado y que solo ha conseguido siete puntos en sus primeros 13 partidos, un único triunfo que llegó en la última jornada, cuando los del Baix Maestrat se impusieron al Benasal.

Por su parte, La Llosa cerró la clasificación del Grupo III con tan solo cuatro puntos, ya que solo pudo conseguir un triunfo el equipo de la Plana Baixa, un conjunto que también regresó a la competición hace un par de años después de una trayectoria desigual en el fútbol federado.

Pero la situación más llamativa la representa el Drac B. El filial verdinegro fue colista del grupo II de Segunda Regional sin poder ni tan siquiera estrenar su casillero de puntos. Pleno de derrotas. La juventud y la falta de experiencia propició que el equipo fuera el menos goleador, con tan solo 12 dianas en 13 partidos, y el más goleado, con 91 goles en contra, una media de siete tantos por partido. 

La goleada más abulta sufrida por el Drac B llegó en la segunda jornada del campeonato doméstico, cuando el Ripollés le superó por un contundente 11-1.