El Estadio de la Cerámica fue engalanado para la ocasión. El espectacular tapete del césped del coliseo amarillo sirvió ayer de alfombra para recibir a los héroes, a los campeones de la Europa League. Tras disfrutar de la rua que recorrió las calles de Vila-real, la plantilla fue recibida en el mismo césped del campo del Submarino por directivos, familiares, amigos y allegados, en definitiva, por la gran familia que forma el Villarreal.

El primero en bajar del autobús fue el presidente, Fernando Roig, que acompañó a la plantilla, junto al consejero delegado, Roig Negueroles, en el pasacalle por las principales arterias de la ciudad. Después de la aparición de los dos máximos dirigentes (el vicepresidente Llaneza se encontraba en el estadio) fueron entrando uno a uno el técnico, Unai Emery, los futbolistas del primer equipo, que fueron coreados por el speaker y cerca de 300 invitados . Tras ello, el presidente dedicó unas palabras a los presentes y agradeció el esfuerzo al técnico y a los jugadores, y les felicitó por el éxito conseguido.

Además, el alcalde de la ciudad, José Benlloch, tomó el testigo y puso en valor el éxito obtenido por el Submarino, destacándolo como el principal embajador de la localidad.

Como colofón, hubo una cena amenizada por el grupo de música Los Makis, de Almassora, y fuegos artificiales.