Si alguien en algún momento habló de las limitaciones de una persona autista, Sergi Castell no debió escucharlo porque todo lo que está consiguiendo este joven de Vinaròs está al alcance de muy pocos. A este campeón le diagnosticaron Trastorno del Espectro Autista a muy corta edad, pero se ha empeñado en derribar todas las barreras que se le han puesto por delante, y a fe que lo está consiguiendo con la ayuda de sus padres y sus dos hermanos.

Sergi es todo un campeón en la piscina. Y no es una forma de hablar, pues son muchos los títulos que ha conseguido pese a contar solo con 20 años. Su último éxito lo logró el pasado fin de semana en Lloret de Mar, alcanzando la mínima que le permite competir en el Mundial de Natación Adaptada de Brasil. Casi nada. “La madre no las tiene todas de que vaya por cómo están las cosas, pero su hermano mayor le quiere acompañar, así que ya veremos lo que pasa”, confiesa Javier, su orgulloso padre. Después del Campeonato de España de Clubs disputado en Lloret, en el que como vemos despuntó sobre manera, la próxima cita para Sergi está en Cádiz, donde intentará revalidar con la selección valenciana un título nacional conquistado en las tres últimas ediciones. 

Un artista multidisciplinar

Ya hemos comprobado la faceta deportiva de este campeón de Vinaròs, pero es que Sergi es también todo un crack con los pinceles, siendo la pintura una de las actividades a las que dedica más tiempo y esfuerzo con unos resultados más que notables. “Tenemos toda la casa llena de cuadros, cristales y cerámicas. Le gusta mucho y lo hace muy bien”, confirma su madre, Àngels Ferreres, que no oculta que la trayectoria vital de su hijo mediano no ha sido un camino de rosas: “Hemos superado muchas cosas. Él lucha contra sí mismo. Me dice, yo no me quiero ir, pero mi cerebro se va, es consciente de eso. Es muy duro. Pero es muy feliz”. 

Sergi, como pez en el agua en la piscina.

De hecho Àngels tuvo que dejar su profesión para dedicarse a Sergi, pues los cuidados que ha necesitado en su trayectoria vital son mayores que en otros niños: “Él era normal hasta el año y medio, hacía lo que tenía que hacer, pero de repente hubo un parón. No miraba, no hablaba… tenía otro hijo y veía que algo pasaba. De hecho, su hermano menor nació cuando Sergi tenía tres años y siete meses y con 11 meses ya hablaba y nos preguntaba por qué Sergi no, si era mayor”. 

La madre del joven deportista vinarossenc recuerda que en un primer momento “le realizaron pruebas físicas y vieron que su cerebro estaba perfecto. Te derivan a psiquiatría y nos decían que igual era un trastorno del desarrollo. Todo nos sonaba a chino, pero al final nos dijeron que sufría autismo y trastorno del lenguaje y en ese primer momento se te cae el mundo encima”, recuerda Àngels, que junto a Javier ha trabajado “todos los días desde casa” para incentivar los avances en su hijo: “Entró al colegio con tres años, pero es fuera del colegio cuando empezamos a trabajar más. El día a día es muy lento, no hay evolución, pasan uno, dos, tres años y solo dice 20 ó 30 palabras; es muy duro”. Los padres de Sergi admiten que su enfermedad le hace “aislarse un poco; después es muy inteligente, cariñoso, bueno y tiene una memoria increíble, pero son diferentes. Te cuesta hasta que te mire a la cara”, reconocen Javier y Àngels. 

Los dinosaurios, una de las temáticas preferidas de este joven artista.

Afirman también que la natación y la pintura son para este campeón de Vinaròs “como rutinas que le enseñan a comunicarse y relacionarse. Además tiene mucho potencial. La piscina le costó muchísimo, pero nunca nos rendimos”. De hecho, hasta conseguir los resultados actuales han tenido que pelear contra viento y marea: “Estuvo un año y medio llorando porque no quería ir a nadar, pero entrenando ya hacía tiempos de competición y en uno de sus primeros torneos quedó subcampeón porque se tapaba los oídos para no escuchar el pistoletazo de salida”.

Queda claro por tanto que para ver Sergi en el estado actual hay mucho trabajo, esfuerzo y dedicación detrás. “Fue difícil y pasamos muchas noches sin dormir”, aseguran sus padres. Sin embargo, no ocultan que “ha valido y la vale la pena”. Desde aquí, nuestra enhorabuena para esta familia ejemplar.

Te puede interesar:

Si quieres ponerte en contacto con ‘Mediterráneo’ para contar tu testimonio puedes hacerlo enviando un mensaje privado al perfil oficial del periódico en Facebook, Instagram y Twitter. Pudiendo escribir también al correo electrónico rfabian@epmediterraneo, o si os es más cómodo vía whatsapp, en el número de teléfono 680558577.

Momento en el que Sergi consiguió el campeonato de España de 400 metros libres.