La castellonense Sara Sorribes (32) debutó con convicción en la primera ronda del Abierto de Australia tras superar a la belga Kirsten Flipkens por un inapelable 6-4 y 6-1.

Sorribes, que igualó su mejor registro en Melbourne Park tras alcanzar la segunda ronda, cometió seis errores no forzados con su versión más consistente que acabó desesperando a una Flipkens que fue de más a menos.

La veterana tenista belga utilizó el ranking protegido para participar en la actual edición del Abierto de Australia después de que descendiera hasta la posición 314º de la lista WTA.

Ambas tenistas se fundieron en un cálido abrazo tras la conclusión del choque y compartieron una escueta y amistosa conversación en la red de la pista 6 de Melbourne Park.

Fue la primera ocasión en que Sorribes arrancó un Grand Slam con la condición de cabeza de serie.

La siguiente rival de Sorribes, que conectó 25 golpes ganadores, se conocerá tras la conclusión del choque que enfrenta a la ucraniana Marta Kostyuk y la francesa invitada al torneo Diane Parry.

"Me ha dicho que no quería que le tocase contra mí"

La española desveló que su rival en su estreno, la belga Kirsten Flipkens, le dijo tras el abrazo en la red cuando acabó el partido que no quería enfrentarse contra ella en la primera ronda del Abierto de Australia.

Sorribes afirmó que siente mucho respeto por la veterana tenista belga de 36 que disputará la modalidad de dobles junto a la castellonense.

"Me enteré que jugaba contra ella cuando me envió un mensaje exclamando una negación. No me gusta mirar el cuadro, así que no sé todavía mi siguiente rival", comentó la castellonense que se estrena como cabeza de serie en un Grand Slam.

"Los primeros partidos en Grand Slam siempre son complicados. He empezado bastante nerviosa y por mediación de jugar puntos largos estos nervios se han ido", agregó una Sorribes que se enfrentará en siguiente ronda a la joven ucraniana Marta Kostyuk.