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El Periódico Mediterráneo

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Inmigración

Lorenzo Brown y Mohammad Motaghinia, cara y cruz de las nacionalizaciones

Mientras el base norteamericano guió a España al oro Europeo el luchador iraní no pudo competir en el Mundial por un problema burocrático

Mohammad Motaghinia, durante un combate. EP

Lorenzo Brown y Mohammad Motaghinia vivieron este fin de semana la cara y la cruz de las nacionalizaciones. Mientras el base, nacido en EEUU y nacionalizado de urgencia para el Europeo, guiaba a España a la conquista del oro continental, el luchador de origen iraní, que vive en España desde 2018, no pudo competir en el Mundial de lucha de Belgrado por un problema burocrático.

Moha llegó a España hace cuatro años, con 21, para disputar un torneo y se quedó. “Yo había sido tercero del mundo júnior y campeón de Asia pero tenía problemas con mi federación. Tenía ofertas de varias federaciones, como Rumanía o Brasil, pero hablé con la federación española y me convencieron para quedarme”, explica a este medio. “Un entrenador de un club de Jaén me ofreció trabajo y casa y me sacó el permiso de residencia para trabajar legalmente hasta tener el pasaporte”. Estaba a jornada completa en el Luchas Olímpicas Power Wrestling de Torredelcampo (Jaén) hasta que obtuvo la nacionalidad por el trámite ordinario. 

Proteger a la cantera

“Muchos países nacionalizan de la noche a la mañana, pero nosotros, para proteger a la cantera, pedimos que tengan un mínimo de permanencia en España”, comenta Francisco Javier Iglesias, el presidente de la federación española.

“Cuando cumplió tres licencias en España tramitamos la solicitud, primero él por carta de naturaleza al CSD, y luego nosotros ya con la nacionalidad pedimos el cambio de nacionalidad deportiva”. Se la concedieron y la federación española pagó 10.000 francos suizos, la mitad a la federación iraní por derechos de formación y la otra a la federación internacional, para que pudiera competir por España.

Oficina de extranjería

Los resultados llegaron rápidamente: ganó el campeonato de España y el torneo internacional Gran Premio de España y fue plata en junio en Sanxenxo en las Series Mundiales de Lucha Playa. El Mundial, que se disputó la pasada semana en Belgrado, podía ser su puerta de entrada a la élite internacional hasta que recibió una carta de la oficina de extranjería de Jaén en la que le quitaban el permiso de residencia.

El Ayuntamiento de Torredelcampo le había propuesto, tres meses antes, un contrato de media jornada para dar clases a niños. Él aceptó reduciendo a la mitad las horas en su club, una decisión que le supuso perder su permiso de residencia. “Fui a juicio pagando un montón de dinero con abogados, pero perdí”. Pese a ello siguió entrenando con la esperanza de que el problema burocrático se solventara a tiempo para la cita mundialista. “He estado entrenando todos los días, por la mañana y por la tarde, bajé cinco kilos en un mes y medio y perdí mis vacaciones esperando si venía el papel o no”.

"Totalmente integrado"

De hecho podría haber competido en Belgrado, porque su licencia deportiva con España estaba en vigor y viajando con pasaporte iraní. Pero se habría podido dar la paradoja de que lograra una medalla para España y luego no le dejaran entrar a su vuelta. La Federación prefirió evitar esta situación. “Hay deportes que tienen menos fuerza, en los que las cosas van mas despacio y otros más rápido”, lamenta el presidente.

“Me sabe mal que alguien totalmente integrado, que lleva cuatro años entrenando en España y habla español, se encuentre con tantas trabas cuando es un bien para todos. En Belgrado hubiera estado seguro entre los 10 primeros y es una opción clara de medalla para los Juegos Olímpicos de París. Si no tiene problemas con las lesiones y el peso podría hacer tres ciclos olímpicos”.

Espera eterna

El lunes Moha se instaló en el CAR de Madrid para seguir entrenando mientras espera que su caso se desbloquee para poder participar el año que viene en el Europeo y en el Mundial, clasificatorio para los Juegos. “Podría sacar medalla en el Mundial y billete para los Juegos pero sin pasaporte luego no podría entrar en España. Con Lorenzo Brown fue superrápido y yo llevo esperando más de tres años la nacionalización. Espero poderme quitar de la cabeza el problema de la residencia y cumplir mi sueño ganar una medalla olímpica y para mí y para España”, concluye. 

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