Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

EN BUSCA DEL CUARTO TÍTULO

Flick teje la mejor racha de su Barça: nueve victorias consecutivas y cinco porterías a cero

La crónica: El Barça desata una tormenta de fútbol en el desierto (5-0)

Fermín López celebrando con Pedri y Raphinha el segundo gol azulgrana en Jeddah

Fermín López celebrando con Pedri y Raphinha el segundo gol azulgrana en Jeddah / EFE/EPA/STR

Marcos López

Marcos López

En una derrota, la peor de esta temporada, edificó Flick las bases de su mejor Barça. Un Barça diferente al de la primera temporada. Un Barça maduro, cohesionado, equilibrado, capaz de encadenar nueve victorias consecutivas -registro no alcanzado en su estreno en España-, además de sellar la portería con las sabias manos de Joan Garcia, cuyo último gol encajado se remonta al pasado 9 de diciembre.

Desde que Knauff, el jugador del Eintracht, anotó el preocupante 0-1 en el Camp Nou no ha vuelto el meta azulgrana a agacharse para recoger el balón de su red. Son ya, por lo tanto, 519 minutos con la portería a cero que han elevado la autoestima de un equipo que se ha levantado de dos derrotas con tal grandeza que se siente casi de hierro.

Perdió en el clásico contra el Madrid (2-1) y luego ha firmado un camino perfecto en la Liga. La perfección se dibuja en su trayectoria desde que abandonó el Bernabéu sumando 27 puntos de 27 en juego. Y la segunda derrota, esta en Stamford Bridge (3-0), alumbró a un Barça distinto, que no quiso dejar a su autor como un hombre sin palabra.

Raphinha, en plena celebración en Yeda.

Raphinha, en plena celebración en Yeda. / Efe

Prometió Flick que se vería un equipo mejor. Lo dijo en medio del ruido provocado por esa caída europea. Y sus jugadores, coincidiendo con el retorno de Pedri, el faro, y de Raphinha, el líder ideológico de este proyecto, se unieron a la promesa de su jefe.

"Yo nunca me he ido, siempre doy lo mejor de mí. ¿Qué ha cambiado? Vimos que estábamos mal y que teníamos muchas cosas por mejorar"

Raphinha

— Capitán del Barça

"Yo nunca me he ido, siempre doy lo mejor de mí. ¿Qué ha cambiado? Vimos que estábamos mal y que teníamos muchas cosas por mejorar”, confesó el brasileño tras aplastar al Athletic. Dicho y hecho. Dos goles al Athletic y asistencia a Fermín en su retorno a la banda izquierda.

Menos vértigo, mejor puntería

Esa noche londinense del pasado 25 de noviembre invitaba al desasosiego. Pero Flick vio algo que los demás no habían visto. "Veremos a otro Barça, lo puedo prometer. Veo cómo entrenamos, la intensidad y la calidad y es diferente de hace unas semanas... tengo buenas sensaciones", pregonó el alemán, quien detectó que algo había cambiado en Inglaterra.

Y ese "otro Barça" no tiene, curiosamente, tanto vértigo como antes. No parece ese equipo atrevidamente aventurero, que vivía cada jugada como si fuera la última de su vida. Corre. ¡Sí, claro! Pero no de manera apresurada o desordenada como antes.

Ataca como siempre y es más preciso que de costumbre. ¡Qué se lo pregunten al Athletic! Recibió cinco goles en apenas 29 minutos en una exhibición de puntería: nueve remates, siete a puertas y la masacre del 5-0 minimizando a un triste y plano Athletic.

Lamine Yamal durante el calentamiento en Yeddah.

Lamine Yamal durante el calentamiento en Yeddah. / FADEL SENNA / AFP

Con Lamine, en el banquillo. Ni lo necesitó Flick para aplastar al Athletic. Con Lewandowski instalado, una semana más, en su rol de suplente de Ferran. Poco juega últimamente el polaco, a quien Ferran no solo le ha arrebatado su lugar, sino también su condición de máximo goleador del equipo, honor que le corresponde al exjugador del City con 14 tantos. ‘Lewy’ suma nueve.

El 'suplente Lewandowski'

Poco juega el polaco y siempre muy controlado. En esta exitosa racha de nueve victorias solo ha sido titular en tres encuentros: Alavés, Atlético y Eintracht. En otros tres partidos, ni se ha quitado el chándal porque Flick no lo ha hecho ni salir al campo, mientras tuvo minutos, pero no demasiados ante Villarreal (28) y Espanyol (26).

Se perdió la cita copera contra el Guadalajara por lesión, aunque sí viajó con el equipo y vio el triunfo desde la grada. Con dos de los tres delanteros titulares de la pasada temporada fuera del césped, Flick disfrutó de ese ejercicio de contundencia que le colocó en la final de la Supercopa sin desgaste alguno, transmitiendo en muchos momentos la sensación de que estaba jugando con una velocidad reducida, inalcanzable, eso sí, para el anticompetitivo Athletic, quien en su doble duelo con el Barça se ha llevado un sonrojarte 9-0: cuatro en el Camp Nou y cinco en Yeda.

Los jugadores del FC Barcelona, Fermín y Ferran, celebrando el primer gol ante el Athletic en la semifinal de la Supercopa de España

Los jugadores del FC Barcelona, Fermín y Ferran, celebrando el primer gol ante el Athletic en la semifinal de la Supercopa de España / AP Photo/Altaf Qadri

Es un Barça serio, extremadamente serio, dispuesto a que nadie discuta su hegemonía en España tras conquistar la pasada temporada con tres títulos de tres (Supercopa, Copa del Rey y Liga) y se asoma ahora al cuarto con la autoridad que le proporciona ese nuevo traje que le ha colocado Flick. Gana incluso sin jugar bien.Y cuando está bien marca cinco goles, cifra nunca vista en una Supercopa, y en menos de media hora.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents