Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Peñíscola–Noia, con cuentas pendientes: el aplazado del Juan Vizcarro llega tras la tensión del partido de la primera vuelta

El Servigroup Peñíscola recibe al Noia (20.30 horas) en el partido pendiente por el viento, con el recuerdo de la 'ida'

El Noia Portus Apostoli-Servigroup Peñíscola de la primera vuelta acabó envuelto en la polémica.

El Noia Portus Apostoli-Servigroup Peñíscola de la primera vuelta acabó envuelto en la polémica. / Eloy Cerdá

Eloy Cerdá

Peñíscola

El Servigroup Peñíscola vuelve este martes (3 de marzo del 2026, 20.30 horas) al pabellón Juan Vizcarro para ponerse al día en la liga con el partido aplazado ante el Noia Portus Apostoli, correspondiente a la jornada 18. Un encuentro que debía disputarse a mitad de febrero y que se suspendió por la alerta roja por viento en la provincia de Castellón. Pero, más allá del calendario, la cita llega con un añadido que lo convierte en algo más que “tres puntos”: el recuerdo del partido de ida, un duelo tenso que terminó con increpaciones del público local y el Peñíscola abandonando el recinto escoltado por la policía.

La sensación es clara: no es solo un partido aplazado. Es un choque con mucha carga emocional y con una lectura competitiva directa: dos equipos separados por apenas dos puntos, con la permanencia y la tranquilidad en juego.

Un partido aplazado… que llega con pólvora del duelo en Noia

El precedente está todavía reciente. En el Agustín Mourís, el Peñíscola se llevó la victoria por la mínima (1-2) en un partido que fue creciendo en tensión hasta acabar con un ambiente hostil. Aquella noche, según el relato del entorno del equipo, hubo público increpando a los jugadores peñiscolanos y la expedición tuvo que salir en autobús escoltado por la policía.

Ese contexto añade un componente extra a la visita del Noia al Juan Vizcarro: el Peñíscola tratará de convertir su pista en un punto de apoyo y, al mismo tiempo, cerrar el capítulo con un resultado que deje sin espacio para polémicas.

El Juan Vizcarro, clave en una jornada con impacto directo en la clasificación

El Peñíscola llega al partido como 13º con 22 puntos, mientras que el Noia es 11º con 24. La matemática es sencilla: si gana el Peñíscola, adelanta al Noia y se mete de lleno en un bloque de equipos que se mueven en pocos puntos.

Además, sumar los tres permitiría al conjunto castellonense superar también a Industrias Santa Coloma y alcanzar al Córdoba, con la ventaja adicional del golaveraje a favor en ese escenario. Es decir: el aplazado no es un “partido pendiente”, es un partido que puede reordenar la zona media-baja y darle aire al tramo final.

El empate ante Osasuna Magna, una herida reciente

El último encuentro liguero ante Osasuna Magna (2-2) dejó un sabor amargo en el vestuario. Era un duelo directo y el equipo vio cómo se le escapaban opciones al final. Con ese antecedente, el choque ante Noia se presenta como una oportunidad inmediata para transformar la frustración en puntos.

El calendario aprieta: tras el Noia, el Peñíscola visitará el sábado la pista de Industrias, otro rival de su misma zona. Para los de Santi Valladares, es una secuencia que puede marcar el rumbo: o se sale reforzado, o se entra en la recta decisiva con más presión.

El rival: Noia llega tocado, pero con una amenaza clara

El Noia aterriza en Peñíscola tras encadenar dos derrotas consecutivas en casa (ambas por 3-4), frente a ElPozo Murcia e Industrias. La expedición coruñesa buscará cortar esa dinámica y, de paso, dejar atrás a un rival directo.

En lo ofensivo, el foco está puesto en Ismael, principal referencia: 14 goles en 19 partidos, una cifra que lo convierte en el termómetro del Noia. Si el partido se atasca, su aparición suele ser el recurso.

El ambiente: partido para jugarlo con cabeza… y sin regalar gasolina

El añadido extradeportivo del partido de ida lo cambia todo: cualquier acción polémica, cualquier gesto o cualquier decisión arbitral discutida puede elevar el voltaje. Al Peñíscola le conviene lo contrario: un guion de control, paciencia y eficacia. Porque este partido tiene dos trampas:

  • La clasificación (vale más de lo que parece).
  • La memoria de la ida (puede contaminar el partido si se entra en el barro).

En el Juan Vizcarro, el objetivo será claro: ganar y pasar página.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents