Mermado, señalado y en silencio: así afronta el Peñíscola el regreso a la competición tras la trifulca viral
El equipo del Baix Maestrat juega en Santa Coloma casi sin tiempo para digerir la magnitud de lo que ocurrió contra el Noia (sábado, 13.15 horas)

Imagen de la plantilla del Servigroup Peñíscola, en un encuentro en el pabellón Juan Vizcarro. / SERVIGROUP PEÑÍSCOLA FS
El Servigroup Peñíscola vuelve a jugar este sábado, 7 de marzo del 2026. Y lo hace en un contexto tan exigente como incómodo: visita al Industrias Santa Coloma (13.15 horas) en un partido de Primera División que televisa Teledeporte.
La cita llega apenas unos días después del episodio que ha marcado a fuego al club del Baix Maestrat: la tangana posterior al Peñíscola–Noia Portus Apostoli (1-6), con imágenes virales, salto de aficionados a la pista y una resaca institucional y deportiva que ha dejado al equipo tocado… y muy mermado.
Porque la derrota fue casi lo de menos. Lo realmente dañino para el club ha sido el golpe reputacional: una imagen que se ha visto muy deteriorada por la conducta de algunos jugadores y por el comportamiento de dos espectadores que irrumpieron desde la grada. El impacto fue inmediato: vídeos circulando en redes, eco nacional y un debate público que ha colocado al Peñíscola en el centro de uno de los capítulos más negros recientes del fútbol sala.

Twitter: @joseluislopezoj
Las consecuencias: multa y sanciones que dejan al equipo cojo
El castigo federativo ha sido contundente. Además de la multa de 12.000 euros, el Peñíscola afronta un problema deportivo de largo recorrido: tres sanciones que se empiezan a cumplir ya y que condicionarán varios partidos del tramo decisivo de la temporada.
- Juanico, sancionado con 12 partidos, se pierde prácticamente el curso: si el equipo no entra en play-off, su temporada habrá terminado.
- Juanqui, castigado con ocho partidos, también supone una baja estructural en la rotación.
- Gio González, con cuatro partidos, deja un hueco más asumible bajo palos por la disponibilidad de Gus y Lukas Acosta, aunque resta opciones en la gestión de partido.
En total, son cuatro ausencias para Santi Valladares, ya que a las sanciones se suma la lesión de Diego Quintela, todavía con varias semanas por delante antes de poder reaparecer.
Un duelo directo por respirar: solo dos puntos de diferencia
El calendario no concede tregua y el partido de Santa Coloma llega con valor doble: puntos y estado anímico. Industrias es 12º con 24 puntos y el Peñíscola 13º con 22, separados por solo dos. Por debajo, el descenso lo marca el Family Cash Alzira con 14, a ocho puntos del conjunto castellonense. Es decir: no es una final, pero sí un duelo clave para salir del carril de peligro y acercar la permanencia.
Ambos necesitan ganar para escapar cuanto antes del atasco de la zona baja, pero la cita es todavía más determinante para el Peñíscola: por lo que supone en clasificación y por lo que representa emocionalmente. Ganar en Santa Coloma sería la mejor forma de empezar a cerrar una semana traumática; perder, en cambio, prolongaría la sensación de crisis, agravada por la falta de efectivos y por el foco mediático.
Silencio y vuelta al fútbol sala
Tras conocerse las resoluciones disciplinarias, el club ha optado por una estrategia clara: silencio. Sin declaraciones, sin alimentar el relato.
Un mensaje implícito: asumir el golpe, centrarse en competir y recuperar normalidad. La entidad quiere volver a hablar solo de fútbol sala, y eso, en la pista, pasa por una palabra: rendimiento.
El problema es que el rendimiento llega ahora con una plantilla recortada. Juanico y Juanqui son piezas de peso en la estructura del equipo, especialmente en pista. Su ausencia obliga a reajustes: minutos extra, roles cambiados y, seguramente, un plan de partido distinto en determinados tramos para no exponerse en exceso.
Lo que está en juego en Santa Coloma
Para el Peñíscola, este partido es una prueba de madurez. Se trata de demostrar que el equipo puede competir pese al golpe, sostenerse teniendo en cuenta las bajas y resistir pese al ruido exterior. También es una oportunidad: si suma de tres, el equipo no solo adelanta a un rival directo, sino que envía un mensaje de supervivencia en la semana más complicada del curso.
En el Juan Vizcarro se perdió mucho más que un partido. En Santa Coloma, el Servigroup Peñíscola intenta recuperar lo único que puede devolverle terreno: la credibilidad deportiva, punto a punto, partido a partido.
El Noia no está conforme
Tiago Macedo fue el único jugador del Noia Portus Apostoli castigado (ocho partidos). Algo que no acata el club gallego.
"Una vez conocida en la tarde de ayer [jueves] la resolución sobre los lamentables hechos sucedidos el pasado martes 3 de marzo en Peñíscola, el Noia Portus Apostoli FS muestra su profunda disconformidad con la sanción impuesta a nuestro jugador y comunica que interpondrá recurso ante el Comité de Apelación de la RFEF", reza el nuevo comunicado.
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