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Mucho más que padre e hijo: Anthony Yunier, el heredero de Yunier, que compitó ante Usain Bolt: “Superarlo es mi sueño”

El joven atleta de 17 años, especializado en salto de longitud y vallas, crece a pasos agigantados en el Facsa Playas de Castellón bajo la batuta de su padre, , olímpico en Pekín 2008 y exvelocista de élite que llegó a medirse con Usain Bolt:«Todavía le gano en 20 o 30 metros», dice, orgulloso de su hijo

Vídeo | Entrevista a Anthony Yunier, la promesa del Facsa Playas con su padre como mentor

Gabriel Utiel / Aitor Aguirre

Castellón

«En el gimnasio le gano y en 20 o 30 metros todavía no puede conmigo», bromea Yunier Pérez (42 años) al hablar de su hijo, Anthony Yunier Pérez (17 años), con el que comparte entrenamientos, piques diarios y una relación que va mucho más allá del atletismo. «Siempre hay pique cuando entrenamos», admite Anthony entre risas. Más que una simple anécdota, esa rivalidad resume la complicidad que comparten día a día.

Vídeo | ¿Quién gana en una carrera Anthony Junier o su padre Junier Pérez?

Aitor Aguirre

Bajo la mirada de su padre, olímpico en Pekín 2008, el joven talento del Facsa Playas de Castellón crece con ambición y los pies en el suelo mientras compagina sus dos especialidades, el salto de longitud y las vallas, sin decantarse todavía por ninguna. «Ahora mismo me gustan las dos y no sabría decidirme por una», señala.

Yunier durante una carrera con el Playas.

Yunier durante una carrera con el Playas. / FACSA PLAYAS CASTELLÓN

Un atleta con proyección

En longitud ya ha alcanzado una marca personal de 7,53 metros, un récord que confirma su proyección. Pese a ello, mantiene un perfil bajo dentro del club. «No me siento una de las perlas del Playas, soy uno más», afirma.

En su primer año en categoría sub-20, Anthony empieza a hacerse un nombre en el Facsa Playas de Castellón. «Afronto este año con muchas expectativas y a tope como siempre», asegura. Aunque el próximo curso empezará a entrenar ya a nivel profesional, hasta entonces se marca una meta ambiciosa: «Tenemos una misión clara, que es intentar ir al Mundial al aire libre de Oregon. Creemos que podemos conseguirlo».

La figura de Yunier resulta fundamental en este camino. Anthony no oculta la admiración que siente por su padre. «Superarlo es mi sueño, es mi referencia», reconoce. Y cuando define la relación entre ambos, va incluso más allá del lazo familiar: «Más que padre e hijo somos como hermanos».

Padre e hijo.

Padre e hijo. / FACSA PLAYAS CASTELLÓN

Los elogios del padre

Yunier, por su parte, tiene claro que está ante un atleta con un potencial enorme. «Viene en una buena progresión y rompiendo récords en categorías inferiores» De hecho, admite que su evolución les ha obligado a cambiar los planes. «Lo estábamos llevando como a un niño, pero ha empezado a tener muy buenos resultados y nos hemos tenido que adelantar».

Pese a esa cautela, no duda cuando mira al futuro. «No tengo dudas de que será atleta olímpico y ojalá pueda ganar una medalla. Es el sueño de cualquier atleta». Lo dice desde la experiencia de un padre que ahora vive el atletismo de otra manera. «Hacemos casi todo juntos. Me hace llorar mucho en las competiciones, tengo más presión con él que cuando era atleta. Lo vivo muy mal; una semana antes ya estoy nervioso porque quiero que todo le salga bien».

Un consejo de vida

Ahí aflora la enseñanza más personal de Yunier como padre. «Le digo que lo disfrute, porque muchísimos logros míos no los disfruté. Incluso cuando corrí ante Usain Bolt estaba tan metido en la competición que no fui realmente consciente de lo que significaba hasta después », recuerda. Por eso, su mayor objetivo ahora con Anthony va más allá de las marcas, su hijo disfrute porque lo mejor está por llegar.

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