Los intentos de la cumbre energética celebrada el fin de semana pasado en Yeda (Arabia Saudí) de frenar la escalada del petróleo cayeron ayer en saco roto. Aunque la cotización del barril de Brent llegó a bajar durante la sesión casi un dólar, la tendencia se truncó con una nueva subida que llevó el precio a superar los 137. El barril de Texas empezó a la baja pero se encaramó a 138 dólares.

La reacción de los mercados se produce tras el anuncio de Arabia Saudí de que aumentará la producción hasta 9,7 millones de barriles diarios y de que los productores y los expertos atribuyeran la subida a la especulación.

El comisario de Energía europeo, Andris Piebalgs, transmitirá hoy al presidente de la OPEP la necesidad de bajar los precios a "niveles razonables", con un máximo de 100 dólares.