El presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), Juan Ramón Quintás, dijo ayer que lo que hace España frente a la crisis "no está a la altura de las circunstancias", y abogó por dar un impulso radical para evitar "consecuencias dramáticas". En una controvertida comparecencia en la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados, Quintás propuso un plan para que el Estado y las entidades financieras asuman parte de la deuda hipotecaria de las familias en situación de precariedad, como ha hecho la Administración de Obama en EEUU.

Además, el presidente de las cajas defendió un plan audaz para que el Estado refuerce el capital de las entidades financieras españolas y ofreció algunas ideas para hacerlo sin coste para los contribuyentes.

El rescate de familias hipotecadas en EEUU ha sido el programa que más respaldo social ha tenido de todos. El plan de Barack Obama incluye un fondo de 60.000 millones para que las cuotas de las hipotecas no superen el 31% del sueldo mensual. Quintás opinó que una acción de este tipo sería más eficaz que la medida adoptada en España para que los parados puedan aplazar la mitad de su cuota durante dos años. Según él, la quita --cancelación total o parcial de una deuda por parte del acreedor-- debería ser asumida por el Estado y las propias entidades.

La otra medida que Quintás saco ayer a colación pretendía reforzar el capital de las entidades con apoyo del sector público. Antes de nada, se esforzó en aclarar que, ahora mismo, no hay ninguna entidad con problemas de solvencia en España y que, en todo caso, los indicadores de las cajas son mejores que los de los bancos: "Espero que si ustedes hablan de restricción crediticia no señalen a las cajas".

CEMENTERIO DE CADÁVERES. A diferencia del vicepresidente económico, Pedro Solbes, del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, y de su colega de la Asociación Española de Banca, Miguel Martín, Quintás desdeñó el recurso al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) como herramienta principal para reforzar el capital de las entidades. El FGD "es un cementerio donde se entierran las entidades muertas" y su cuantía "no llega ni para empezar si el proceso es tan grave como parece".

Quintás elogió la fórmula utilizada con éxito en las crisis bancarias de Suecia y Dinamarca y que permitiría al Estado prestar su aval a las entidades para la emisión de participaciones preferentes. Esta fórmula, según Quintás, no costaría dinero al presupuesto. La CECA está creando una sociedad, que se llamará "Financia", y que ayudará a las cajas en la emisión de participaciones preferentes.