El presidente del Gobierno terció ayer, otra vez, en la polémica abierta por el gobernador del Banco de España sobre las cuentas de la Seguridad Social. Con datos de la Tesorería de la Seguridad Social, Zapatero dijo que el sistema público de pensiones cerrará el año con un superávit de 5.586 millones (14.100, en el 2008). Este dato, junto a un fondo de reserva superior a los 58.000 millones, avalan la solidez de las pensiones y permite trabajar "con tranquilidad" en reformas "a largo plazo", dijo Zapatero.

La polémica estalló la semana pasada, cuando Miguel Ángel Fernández Ordóñez dijo que el superávit de "las cuentas de la Seguridad Social" podrían desaparecer "en un año". Zapatero discrepó de las previsiones del Banco de España, pero dijo que era algo "legítimo" e incluso "saludable para la democracia", dada la autonomía del regulador.

No es que uno u otro esté equivocado. Es que hablan de cosas distintas, según han aclarado técnicos del Ejecutivo. Fernández Ordóñez habló de "las cuentas de la Seguridad Social", un criterio armonizado con Europa que incluye las partidas por desempleo y que en el 2009 incurrirá en déficit. Zapatero, sin embargo, habló del sistema de pensiones en exclusiva.