La ya desfallecida economía irlandesa sigue perdiendo fuelle. La agencia de calificación Moody´s rebajó ayer la nota de solvencia de la deuda de la Republica de Irlanda un escalón, de Aa1 a Aa2. El anuncio se produce la víspera de la salida a subasta de los bonos del Estado, por valor de 1.500 millones de euros.

Moody´s advierte que el país deberá sufrir aún dos años de severa austeridad, para superar la recesión y justifica la rebaja invocando a tres grandes razones. Existe por una lado una degradación de las finanzas públicas, "ilustrada por el aumento sensible del nivel de endeudamiento", que cada vez pesa más sobre los presupuestos del Estado.

También se han debilitado las perspectivas de crecimiento del país, que se sitúan por debajo de "su media histórica", para los próximos tres o cinco años. Moody´s, que ya había rebajado la calificación irlandesa en el 2009, suma en su análisis el enorme coste del plan de rescate de la banca, organizado por el gobierno de Dublín, con la transferencia de activos tóxicos a la Agencia Nacional de Gestión de Activos (NAMA).

Esas medidas de recapitalización pueden alcanzar un coste de 25.000 millones de euros, según los cálculos de la agencia el pasado año, una cifra equivalente al 15,3% del PIB irlandés. Sin embargo, la crisis bancaria no está cerrada y entidades como el Anglo Irish Bank, podrían necesitar aún más ayuda estatal, lo que genera "incertidumbres" sobre el coste final. A consecuencia de todo ello el Gobierno de Irlanda ha sufrido una "gradual" y "significativa" pérdida de "fuerza financiera", según la agencia.