El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha avisado este lunes a la UE de que, si no lleva a cabo una "actuación decisiva", la crisis de deuda de Grecia se contagiará a los países del centro de la eurozona y tendrá un fuerte impacto negativo en el resto del mundo. "Continúa una recuperación amplia y sólida, pero la crisis de deuda en la periferia amenaza con aplastar estas perspectivas favorables", asegura el FMI en su informe sobre la eurozona que ha presentado este lunes a los ministros de Economía europeos. El Fondo ha aumentado la previsión de crecimiento para este año del 1,6% al 2% del PIB. "Con unos problemas financieros y fiscales profundamente entrelazados, un fracaso a la hora de llevar a cabo una actuación decisiva podría contagiar rápidamente las tensiones al centro de la zona euro y provocar un impacto amplio a nivel mundial", avisa el FMI. El Fondo reclama a la eurozona que "cierre rápidamente el debate improductivo sobre la reestructuración o la reprogramación de la deuda" de Grecia y aconseja proseguir con las políticas de consolidación fiscal. Alerta contra el alza de tipos Asimismo, pide al Banco Central Europeo (BCE) que el aumento de los tipos de interés se haga "de forma gradual". "Avanzar con cautela ayudará a limitar el estrés de unos tipos de interés más altos que podría sentirse en la periferia", asegura el Fondo. Un alza de los tipos de interés en Europa para controlar la inflación alemana podría condenar a varios países, especialmente Grecia, a cargar un duro lastre para afrontar la recuperación. El Fondo Monetario Internacional (FMI) necesita garantías de que el programa de rescate griego está totalmente financiado antes de aprobar su parte del quinto tramo, ha afirmado hoy el director gerente en funciones del Fondo, John Lipsky. "Necesitamos garantías de que el programa está financiado. Tiene que hacerse antes de que avancemos", aseguró Lipsky en una rueda de prensa tras una reunión con los ministros de Finanzas de la zona euro en la que se discutió el informe anual del Fondo sobre las políticas de los países de la moneda única. Lipsky subrayó que el programa griego debe avanzar "en la buena dirección" para que la revisión que hará el FMI sea positiva, lo que requiere que el Parlamento de Atenas una serie de medidas de reforma. El próximo tramo del programa griego, el quinto desde su aprobación hace un año, totalizaría unos 12.000 millones de euros, de los que 8.700 millones serán aportados por la Unión Europea y 3.300 millones por el Fondo Monetario Internacional. Lipsky recalcó en varias ocasiones que el FMI no está negociando un nuevo programa con Grecia, pese a que la eurozona está preparando un nuevo plan que absorba al actual, aprobado en mayo del año pasado. "Estamos discutiendo el programa actual y qué se necesita para ponerlo por el buen camino. No estamos negociando un programa nuevo. No hay una petición del Gobierno griego", en ese sentido, aseguró el funcionario estadounidense del Fondo. El responsable en funciones del FMI consideró "casi inevitable que haya correcciones durante el transcurso de un programa como este", pero reconoció que "en este caso, las correcciones no son triviales". El actual programa prevé préstamos de la UE y el FMI por 110.000 millones de euros en tres años, y el nuevo que estudia la zona euro no tiene aún cifras concretas, aunque se estudia que su volumen sería "similar" al que ya está en marcha.